Hubo una vez de caramelo, y de sonido de lluvia, y de mañanas... Y eran ámbar las propuestas que la luz hizo, suavemente, provocándose en reflejos como la palabra de silencio que se habla en el reino de los ojos. La exactitud de la tierra fallaba bajo la valentía desnuda de los pasos que, sin miedo, no se detienen ante las distancias que germinan caminos de adiós, y la gravedad fue una carta leve escrita en el rojo, y naranja, de Katmandú.
Este es un regalo: para la vista, el oído y sobretodo para el corazón. El otro día pude volver a ver "Cinema Paradiso" y me volví a emocionar... Sigue siendo una de mis películas favoritas, ya no se cuentan historias así... Su banda sonora me pone melancólica pero hay que reconocer que Ennio Morricone le puso la guinda a esta extraordinaria obra maestra del cine haciéndola más bella e inolvidable si cabe. Aquí tenéis la banda sonora de "Cinema Paradiso" en un concierto de Morricone en Munich. Espero que os guste tanto como a mi.
Dedicado a todos los enamorados del Cirque du Soleil, este es un pequeño vídeo de su espectáculo "Alegría". Espero poder verlo en directo el próximo 10 de Marzo, en Barcelona y al lado de mi madre, quien está fascinada por ellos desde hace años.
Cuando llueve, ni los fantasmas salen a la calle. Por lo menos los de mi barrio. Tal vez estos sean de una especie débil y pusilánime, que a la primera señal de gotas celestiales se esconden por los vericuetos de los muros y los canalones. No lo se. Tal vez simplemente han hecho un voto de noservistos bajo ningún concepto, o tienen catarro tempranero. Algo debe sucederles, porque soy de las que me niego a negar (redundancia válida) su existencia. Un barrio que tiene un manzano rabioso, una historia de amor por trimestre, gatos de cuatro colores y balcones donde asoman viejas de deshabillé negro con puntillas y cigarros con boquilla, chinos que parecen el mismo pero no los son, zíngaros rumanos sin rasgo de romanticismo, una galería comercial que no vende nada mas que conversación, un taller de serigrafía, un instalador de suelos radiantes y un bar, cerrado a cal y canto, tiene que tener fantasmas. No crean que no hay bares abiertos, aquí se cumple la regla española de cada cinco casas un bar., si es por tener, hasta Salón de té regentado por dos hermanas que no quisieron estudiar ni peluquería ni corte y confección, tenemos. Pero asi como está esta regla no escrita, pero cumplida a rajatabla, creo yo, que hay otra que dice que cada cinco casas cerradas, hay un bar cerrado. Vivo tras la Estación de trenes,y eso es algo que se puede constatar con los cinco sentidos, así que no entiendo como frente a tal evidencia el dueño, allá por el año catapún, le puso el ubicuo nombre de Tras da Estación do tren. La calle es estrecha y poco iluminada, si se viene del centro, a la derecha quedan las casas y a la izquierda las vías del tren ocultas por un alto muro de piedra a su vez cubierto por hinojos que perfuman la noche,laureles,manzanos , membrillos y un impertérrito toxo. Cada dos casas, la calle se ensancha, conformando aparcamientos para tres o cuatro coches, que parecen jugar a las damas y moverse solos de sitio. No suelo encontrar a nadie caminando por allí, y si lo hay es para correr a su coche, mirar con aprensión a los lados y salir pitando. De cuando en vez esta detrás del contenedor (ese que cada mañana esta en un sitio distinto de la calle) el hijo de la del tercero del número 34 fumándose un porro. El también cree en fantasmas. Por eso nos sonreímos, no por otra cosa. El edificio nuevo que han construido en el barrio y que ha traído decenas de vecinos nuevos, yo incluida, ha puesto en movimiento el viejo engranaje del bar abandonado. Mientras sucedía la segunda reunión de comunidad, mientras se debatía de persianas, pasillos y zonas comunes, la puerta del bar se entreabrió apenas, no porque los fantasmas no puedan hacer uso de su condición atraviesaparedes, sino por nostalgia de recordar lo que se siente al ocupar un espacio. Un maquinista de tren, el dueño del primer puesto de periódicos y revistas de actualidad de la estación, un barquillero, la Eli, la alegría de las vías vendiendo su lotería y mezquinando su amor, un viajero sin nombre que se bajó un día con la mirada extraviada y se quedó para siempre en la mesa del rincón, doña Berta que bajaba a tomar su anís a las cinco de la tarde y el dueño, Moncho, ese eterno caminante que se conocía de memoria la 9 de julio de Buenos Aires de tanto zapato que se había lustrado. Decía siempre que el había viajado mucho, gracias a los zapatos, creía que cuando los limpiaba se quedaban en sus cepillos y paños, los recuerdos de los sitios caminados y todo el mundo sabe que los recuerdo que uno elige, son de uno para siempre. Quien se lo iba a decir a él, nacido en Boi Morto, que hubiera andado tanto, eso sin contar los viajes de los que después de bajar del tren venían por el bar para reponer energías y descargar las maletas de tanta pena y trajín. No había mas que mirar el suelo, allí estaban las huellas de miles de caminos transitados. -Mira Eli (mírame como nunca me quieres mirar y yo sueño),desde esta parte del mostrador arranca un camino a Roma, cada baldosa que pisas es una fuente una iglesia un capuchino, de esta esquina hay un trozo de mar hacía el Japón, lo dejó un marinero atunero que cogió el tren a Barcelona, allí va el camino de Anabella que arrastró su maleta de cartón para La Habana y allí están las marcas de sus tacones de charol cuando volvió hecha una señora. Hay caminos a Londres, Caracas, Cruña, Ponferrada, hasta de La Bañeza. -Ya-dijo doña Berta-Moncho, a lo que vinimos, que hace frío y seguro que no hay nada para beber. Una botella se abrió y la atmósfera se perfumó de esperas, se abrieron otras y alambiques, robles y cristales comenzaron a bailar por las mesas. Alguien puso el disco de habaneras. -Esta gente-prosiguió doña Berta- trae muebles muy nuevos y poca historia, ya se que muchos de ellos se la escribirán a si mismos, pero podemos abrirles el camino. Todos asintieron, con el respeto que generaban los años, pero con el escepticismo que regalan los tiempos. -Alguien debe de saber que estuvimos aquí prosiguió luego de un beso anisado-,que las baldosas de la esquina están tan suaves porque antes pasamos nosotros -Del pasadizo para llegar a tiempo a la estación para coger el tren de la cuatro dijo el kioskero- pasa cuatro y veinte-corrigió otro- Da igual, ¿quién no corre para ese tren con la comida en la boca y la siesta pesando los párpados? El viajero del rincón carraspeó, todos miraron. -También alguien debe darle un final a una historia vieja. Las interrogantes dibujaron un garabato en el aire enrarecido del bar. -¿Conocéis la casa de los balcones verdes? La de tres plantas que es una casa sola pero que se alquila por piezas? Allí debía entregar una carta, hace cuarenta años. Y nunca lo hice. Las sillas se arrastraron al rincón y formaron un corro protector de confidencias. -Fue en una taberna de México, demasiado tequila, una mujer caprichosa que para conseguir lo que quería me daba celos con cualquiera. Un cualquiera que celebraba que al día siguiente cogía el barco para buscar a su amada con el dinero ahorrado y la estabilidad conseguida a base de noches enteras mirando la estrella donde ella fumando ( como en el tango) esperaba. Una faca, sacada cuando tenía que haber brotado la prudencia, un charco de sangre y una carta que él quería dejar en un portal, para que cuando ella fuera a cogerla de manos del cartero, el cartero fuera reconocido. Cuando llegué a Compostela, yo que creía huir, llegué al sitio donde cumplí mi condena. Ella estaba por coger el tren que yo dejaba, me llamó la atención su mirar. Me miró como pidiendo disculpas y murmuró:-Mejor me quedo, estoy esperando una carta de México y no vaya a ser cosa que llegue y yo no esté, con lo mal que va el correo!- La seguí y me quedé en esta ventana del bar, solo para ver como se sigue asomando cada mediodía cuando escucha las ruedecillas del carro del cartero. Nunca cogí el valor para cruzar y entregarle lo que espera. Ahora alguien debería hacerlo por mi. Las ideas sin reproche bailaron en el salón. Por unanimidad se votó por la de Eli. A partir de ese día todas las tardes de este invierno, a las ocho, vendrían a mover sillas y mesas, dejando la puerta entreabierta, alguien entraría y vería sobre la mesa del rincón la carta. Así sería entregada.
Faltan cinco minutos para las ocho, estoy llegando a casa, pero retrazo mis pasos para ver si oigo hoy, el movimiento que escuche ayer y el lunes en el bar Tras da estación do tren. Tal vez son nuevos dueños, tal vez por fin a los fantasmas de mi barrio se les haya pasado el catarro, o hayan decidido romper el voto de noservistos, o han perdido el miedo a los humanos o se han enterado que hay alguien que cree en su existencia.
Hilando pensamientos tras una dura lucha interior, hablando a mi sombra de odios absurdos, leyendo en tu mirada cielos de hambre y sueño...
¿Cómo será tu infierno?
Y cuando entierras una amistad ¿huele entonces a muerto? ¿a ola que destroza corazones contra las peñas? ¿a sangre que busca ríos que nunca llegan? ¿a nada?...
¿A qué huelen las nubes?
Las nubes blancas huelen a infantiles sueños. Las grises a recuerdos de viejo. Las rojas a crepúsculo enamorado. Las negras a tormenta de incomprensión, odio y celos. La niebla a encendidos amores de invierno. Y las gotas de rocío a mañanas nuevas dónde escribir la historia de nuevo.
Y todo depende del viento. Cartero que acerca noticias de lejos.
Vientos suaves que llenan los rostros de besos. Vientos fuertes que empujan apremios. Vientos huracanados que tocan a muerto. Suaves brisas que restañan heridas de ayer. Y el soplo de tus labios junto a mi cuello...
En la ausencia,
ausencia que huele a muérdago en verano, a sandalias en invierno, a claveles en otoño, a nieve de primavera, a dolor y lágrimas en la noche, y, de día, a resignación, a desesperanza y a miedo.
¿A qué huele la simpatía?
La simpatía huele a miel y canela, a brasas encendidas en invierno, a fotografía de niños sonrientes, a caramelo, a la caricia del viento, a una mano que se posa en el sitio oportuno, en el momento oportuno, con la presión oportuna... y allí se queda hasta que sea oportuno. Huele a flores de romero, a bizcocho recién hecho, a sándalo, al candor de tu mirada...
Huele a cielo.
La esperanza...
La esperanza huele a lago fresco entre bosques, a mirada de niño sano, a lágrima agradecida de anciano al que se tiende una mano, a cálido caldo en invierno crudo y mojado...
Huele a risas y cantos de bulliciosos colegiales alborotados, huele a chimenea de hogar caliente y aireado, a carta de amor que llega temprano, a abrazo,a un "te quiero" esperado...
Dinero...
¿A qué huele el dinero?
A trampa, a pescado, a manos inocentes cercenadas por la máquina, a pinchazos de aguja en dedos infantiles, a esclavos, a miseria a manos llenas, a ladrillos envenenados, a lágrimas de viuda con hambre de semanas, a miedo, a chantaje y asesinato, a dolor sin clemencia, a tortura, a desesperanza, a cadáver pisoteado.
Mañana cumplo añitos, y como me marcho fuera de España tres días y no tendré conexión a Internet, me adelanto hoy y os dejo esta divertida felicitación. Que pueda cumplir muchos más a vuestro lado y siendo tan feliz como lo soy ahora.
Aprovecho para felicitar a mi tía Ana, hoy es ella quien cumple años. Este mes se presenta cumpleañero, mi hermano y mi madre también son de noviembre, así que nos haremos un hartón de soplar velas y de poner kilos ;)
Como siempre: tenéis un poquito de pastel y una copita de cava en la nevera.
El sábado 23 de septiembre viví una de las noches más emocionantes, divertidas y mágicas de mi vida.
Tuve el privilegio de estar en el concierto inaugural de la gira 25 Live Tour que ha organizado George Michael por Europa.
Yo sabía perfectamente que este concierto no iba a ser uno más, ni mucho menos uno como los demás, pues la última actuación en directo de George Michael había sido en el año 91 y conociendo al artista presentía que iba a poner toda la carne en el asador, tanto con el montaje escénico como a nivel artístico, sinceramente : mi imaginación se quedó corta ya que lo que viví en el Palau Sant Jordi de Barcelona durante más de dos horas fue algo realmente increíble, apasionante, salvaje y por encima de todo espectacular.
El británico consiguió llenar de palmo a palmo el Palau y no sólo no defraudó si no que nos conquistó a todos con su espectáculo, su fuerza, su dos trajes a medida y sobretodo su clase ¡Qué clase! ¡Cómo te mueves, como cantas, eres el Fucking King!
Yo y mi guapo acompañante llegamos dos horas antes de que empezara el concierto, tenía claro que si podía iba a verle hasta las espinillas a Jordi. Para nula sorpresa nuestra había gente en pista cuando llegamos, pero afortunadamente sólo unas cuatro filas, algunos de ellos incluso estaban sentados en el suelo, todos sabíamos que la noche prometía ser larga y agotadora además de muy emocionante.
¡Estaba a unos seis u ocho metros del escenario y de allí no me iba a mover ni Dios! Me sentía como una colegiala, estaba nerviosa, mi novio estaba muerto de risa, pues aunque los dos éramos y somos unos enamorados del cantante yo estaba mucho más emocionada que él, aunque apostaría que ambos salimos del recinto igual de alucinados.
Cuando pasaban catorce minutos de las 22.00 horas, la voz de George Michael se empezó a oír en un repleto Palau Sant Jordi, donde unas 18.000 personas no escondimos que la espera de quince años para verlo actuar en directo había valido la pena.
Michael presentó su voz con Waiting, en la que un elocuente "Here I am" (aquí estoy) anunció su aparición en un psicodélico escenario, que se produjo con los acordes de Flawless, entonces inexplicablemente tuve una reacción fuera de lo normal: ¡Me puse a llorar! Así como suena, me pasé toda la primera canción llorando, yo creo que hasta pasé un poco de vergüenza porque pensaba Por Buda que no me vea nadie y luego me decía Anda nena que como te pases todo el concierto llorando. No tuve ni tengo todavía explicación para aquello, me hizo mucha impresión tener a George Michael tan cerca, verlo salir a escena de esa manera tan espectacular, atravesando una pantalla gigante repleta de luces que se desplegaban incluso en el suelo, vestido de negro y con sus ya habituales gafas oscuras.
Había soñado durante años poder verle en directo pero nunca me atreví a pensar que lo tendría a ocho metros, de echo hacía ya tiempo que había descartado poder verle actuar porque no da conciertos, según dicen porque tiene paranoias con su garganta y lo pasa mal en los directos, supongo que todo este cúmulo de circunstancias sumado a que estaba disfrutando de todo aquello junto a la persona que más amo provocó una reacción en mi fuera de lo normal. No fui la única, la chica que estaba justo a mi lado os aseguro que estaba peor que yo, no lloraba pero permaneció en un estado de parálisis total durante esa canción y el resto del concierto.
La gente estaba alucinada, una pareja de gays nos arrollaron con sus efusivos arrumacos y un poco más y nos abrazamos con ellos, no había visto nada igual, se notaba que había buenos y fervorosos seguidores a mi alrededor, no paramos de bailar, de elogiarle y de tirarle piropos durante toda esa canción y todas las que siguieron. El olor a ajillo y otras plantas era insoportable, me estaban pisando, me estaba comiendo la coleta de una chavalita de dieciocho años que se me acababa de "colar" y el abanico chino de otra que tenía a la izquierda que creo que era amiga de la del estado de parálisis. ¡Pero eso daba igual!
Youre beautiful (sois preciosos), nos dijo para darnos la bienvenida con su recital de éxitos. ¡Hola, Barcelona!-
Tras sus primeras palabras, y con catorce músicos detrás dispuestos y repartidos en pasarelas de tres niveles Michael viajó diez años atrás para recuperar Fastlove, todo un número uno que todos parecíamos sabernos al dedillo, eso sólo fue un avance de lo que nos ofrecería. Luego siguió con Father Figure para empezar a repasar sus veinticinco años de carrera musical.
85 millones de discos en tan sólo cinco álbumes en el mercado hacía complicada la tarea de repasar todos sus éxitos en solitario pero Michael brilló con luz propia con Too Funky, Star people y Outside, también nos regaló las canciones con las que triunfó en la década de los ochenta con la formación Wham! Temas tan célebres como Everything she wants.
El momento más irreverente fue durante la canción Shoot the dog, que acompañó con las imágenes de su polémico video y con un gran muñeco hinchable que simulaba a Bush con un perro entre las piernas vestido con la bandera británica, estábamos todos enloquecidos por la grandeza y el atrevimiento del artista. Nos había dejado alucinados y necesitábamos coger aliento, él también necesitaba descansar. Después de una pausa de veinte minutos volvió a retomar el concierto, (a mi me dio tiempo de hacerme "colega" de la chavalita de la coleta quien a pesar de su edad resultó ser muchísimo más fan que yo y que mi novio juntos) George Michael apareció vestido con un traje plateado que quitaba el hipo y con la intención de seguir dejándonos fuera de combate, ¿su arma? El tema que le supuso la fama mundial en solitario, Faith. Por supuesto todos lo entonamos como un auténtico himno.
Después de repasar Spinning the wheel y Jesus to a child, Michael presentó Easier affair, su último sencillo que se incluirá en el álbum de grandes éxitos y que publicará el próximo 14 de noviembre. George Michael, sólo había actuado en una ocasión ante sus seguidores catalanes, fue en 1989 y no tuve ni la suerte ni la edad para poder ir al concierto. El británico acabó el concierto con Idol y Freedom 90 consiguiendo así dejarnos con un muy buen sabor de boca pero también con la incertidumbre de no saber si regresará algún día a Barcelona. Yo, por si las moscas ya estoy haciendo lo imposible para conseguir entradas y coordinar fechas para repetir en Londres durante alguna de las actuaciones que dará en el Wembley Arena en diciembre, aunque la cosa está realmente complicada y supongo que eso todavía hace más irrepetible esa noche del 23, una de las más increíbles de mi vida.
Comella Firmet
P.D.: El video que habéis podido ver al principio del post es un video casero que he encontrado en YouTube, y es de alguien que como yo estaba súper cerca del escenario pero justo en el otro lado de la pista. La canción de la grabación es del momento en que Michael cantó Amazing , tuvo la suerte de poder grabarla entera y con una calidad bastante aceptable, cuando lo veo todavía se me ponen los pelos de punta, eso sí nada que ver con verlo en directo.
"somos hijos del mar del sol, de la tierra, de la luna" Himno al sol
I
«amanecer sin el aroma azul de tu aliento es ahondar la soledad marina del deseo en suaves delirantes extravíos como olas de vergel negadas por el viento toscos galeones desvían inciertos el timonel emblema de los entes y yo me pregunto -tallador de jaguar en mis labios- hasta cuándo he de verme reflejado en los espejos ¡babilonia de cemento aluminio y de neón!»
II
de lejanos y agrestes parajes vengo a ofrendar en culto mi callada y lenta agonía tan latente como el silencio asolador ritual de los tiempos en el reino del bronce y del no-ser soy la sonrisa letal de marfil ante el cual la lógica formal del mundo se destruye estrepitosa en pedazos
(...)
* Autor: Leo Zelada, Lima- Perú (6 de enero, 1970). Fundador del Grupo Neón, estudió filosofía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha sido colaborador del diario "El Peruano" y es director del Taller de poesía "Carpe Diem". Ha publicado los libros de poesía: Delirium Tremens (Lima, 1998), Diario de un Ciber-punk (D.F. México, 2001) y Opúsculo de Nosferatu a punto de amanecer (Lima, 2005). Acaba de publicar su novela American Death of life (Lima, 2005). Entrevistas y notas periodísticas sobre su obra han sido publicadas en los diarios españoles El País, ABC,Madridpress y El Mundo; en los diarios El Universal, en el Suplemento Arena del diario Excelsior y El Norte de México; Clarín y Página 12 de Argentina, en El Comercio, La República, Expreso y La Revista Caretas del Perú; en diarios Latinos de USA y en otros diarios de Colombia, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Israel y Arabia Saudita. Premio del Concurso Internacional de Poesía 0rpheu, Brasil- 2001. Editor y compilador de las antologías Nueva Poesía peruana (2003), Poesia Española contemporánea (2005) y Nueva Poesía Hispanoamericana (2005).Actualmente reside en Madrid-España y tiene el siguiente blog literario:
Os subo un video que vi el otro día y que me causó una gran conmoción ya que una vez más me demostró lo ASQUEROSA que puede llegar a ser la especulación inmobiliaria y la gente que se hace millonaria con un derecho tan fundamental como lo es el tener una vivienda digna.
ES UNA VERGUENZA LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO EN ESTE PAÍS. Desde Ediciones Guallavito quiero expresar mi más rotunda indignación, el próximo 30 de septiembre está convocada en Barcelona una manifestación que organiza la plataforma "Juntos por una vivienda digna" y a la que desde aquí animo a ir.
Los pemones de la Gran Sabana llamán al rocío Chiriké-yeetakuú, que significa Saliva de las Estrellas; a las lágrimas Enú-parupeú, que quiere decir Guarapo de los Ojos; y al corazón Yewán-enapué: Semilla del Vientre.
Los waraos del delta del Orinoco dicen Mejokoji (El Sol del Pecho) para nombrar al alma. Para decir amigo dicen Ma-jokaraisa: Mi Otro Corazón. Y para decir olvidar dicen Emonikitane, que quiere decir Perdonar.
Los muy tontos no saben lo que dicen, Para decir tierra dicen madre. Para decir madre dicen ternura. Para decir ternura dicen entrega. Tienen tal confusión de sentimientos, que con toda razón, las buenas gentes que somos les llamamos salvajes.
Hay un instante de mi en cada cosa que toco, sueño, beso, resbalo, camino tu amor del todo saltando fríos paisajes dominados por el lodo que tratan de empañar fuegos y amores locos. No me conocen (no me conocen) carecen de sentido propio e ignoran lo principal que hay un momento de mi en cada cosa que toco.
Compensando la luna y su desgracia he puesto mi luz en la mediana con los ojos vacíos.
Abro el surco hasta su fondo y palpita corazón, hueco inmundo bostezando olvido.
Esta línea de la mano que acaricia desprende soledad. Digamos horizonte, atardecer y geometría.
'Nocturna Quiromancia' pertenece al libro 'Sentada con mi sombra' de mi amiga Trinidad López. El libro está editado por Padilla Libros Editores y Libreros y su presentación será este mes de septiembre. Este avance es un pequeño gran indicio de lo que promete su segundo libro.
El pasado 5 de Septiembre se cumplió el aniversario del nacimiento de Freddie Mercury, una de las voces más versátiles y prodigiosas de las últimas décadas que revolucionó el mundo del pop/rock de la década de los 80s y puso voz a una de las más grandes bandas de la historia: Queen.
Freddie hubiera cumplido 60 años el pasado martes y en Ediciones Guallavito queremos recordarlo con algunos de sus grandes éxitos.
Las jirafas tienen el cerebro a tres metros del corazón. Separan los sentimientos de los pensamientos por razones de altura. Los ratones, sin embargo, son pequeñitos y escurridizos. Tienen el corazón y la cabeza tan cerca, tan cerca, que es difícil distinguirlos. Los ratones nunca saben si piensan lo que sienten o sienten lo que piensan, pero no se interesan por las ecuaciones. Aparecen y desaparecen por arte de magia y de sangre que nunca se sabe dónde está. Arriba o abajo. En el latido o en el calambrillo exacto de alguna neurona loca. Allí encierran paisajes azules como los bosques que hay al norte de esta isla y que todos olvidamos en nuestras vidas de jirafas cuellilargas y pensantes. El corazón de las jirafas pesa doce kilos y medio BOM BOM BOM. Pero los ratones tienen corazones ligeros tictac tictac para que no les pese ir de un sitio para otro apresuradamente, ni bombear las emociones tan rápido que se escapen siempre de las razones y la sensatez. El cerebro de las jirafas se siente tan solo que ha olvidado ordenar sonrisas. Pero el ratón sonríe porque se sabe siempre tan acompañado por un latido levadizo que le lleva de la mano al recuerdo de los bosques de los que procede. Y por eso no tiene que agachar la cabeza para acercársela al corazón.
* * *
" Fábula del ratón y la jirafa ", es un texto de Juan Bonilla de su libro "Yo soy, yo eres, yo es".
Después de ocho años de ausencia "Alegría" vuelve a Madrid y Barcelona tras un extraordinario viaje a través del mundo.
Alegría, palabra que evoca euforia y júbilo, es una producción espectacular que traslada a una época en que la fantasía y la magia formaban parte de la vida diaria, una época en que el mundo de una persona se reducía a su familia y su pueblo, y más allá de eso, todo era desconocido. Alegría es un carnaval, que recuerda los circos familiares ambulantes que recorrían Europa no hace tanto tiempo. Bufones, trovadores, mendigos, viejos aristócratas y niños constituyen este universo, junto con los payasos, los únicos que resisten el paso del tiempo y las transformaciones sociales que lo acompañan.
Creo que hay una palabra sin letras que aguarda tras el silencio, callada. Está hecha con retales del pasado, y pedazos de futuro añorados en presente. Son vocales, ahora en bocas mudas, sin sonidos consonantes, por frágiles. Es esa palabra que nace blanca frente a unos ojos escritos en negro, como la sombra que regala el azahar al suelo, y parece poco todo el tiempo del tiempo, porque las horas son minutos por la piel cuando en cada segundo nace de nuevo el primero.
* Autor: Chus Alonso Díaz-Toledo (Pokito)
Fotografía de Jan Van Den Bos (de la serie "The light and the colour of Greece)