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˙·٠•●♥ Ediciones Guallavito

Desiertos - Por Trini Reina

Desiertos - Por Trini Reina

En su ingenuidad, creyó haber burlado a la húmeda sombra. Vivió sumido en fantasías de sol y añiles cielos. Quedó hipnotizado por la nívea luz  de las estrellas y lo encandiló el amarillo rostro de la luna.


Sordo fue al silbido del miedo. Ciego al esqueleto, que ante él serpenteaba, vestido de harapos. Hasta que fue sacado de la inopia  por un alarido infesto que lo arrojó a  la realidad y lo dejó temblando.


Y entonces, ante él se abrieron de golpe las puertas  del desierto ...

* * *

- Autora: Trini Reina  //  Fotografía de Paul Harris

 

Feliz fin de semana


 

No es Sun, pero también es para comérsela, he visto hoy este vídeo y no he podido resistirme a colgarlo en Guallavito. La calidad de la grabación no es muy buena pero apuesto a que os inspira la mayor de las ternuras y os saca la mejor de las sonrisas :)

 

Comella

El Carnaval de Sun

El Carnaval de Sun

Sun es pequeña, trabaja en una fabrica textil por una miseria. Ayer cosió disfraces, escribió una nota de socorro para esconderla en el bolsillo de un traje, quien la encuentre no atenderá seriamente.

 Comella Firmet

* ¿Eres capaz de escribir una historia con sólo 33 palabras? Anímate y participa en el concurso literario "Calibre 33" que ha organizado "El Cuentista"

Luz que nunca se extingue

Luz que nunca se extingue

" Te equivocas, sin duda. Alguna vez alcanzan
tus manos el milagro;
en medio de los días indistintos,
tu indigencia, de pronto, toca un fulgor que vale
más que el oro puro:
con plenitud respira tu pecho el raro don
de la felicidad. Y bien quisieras
que nunca se apagara la intensidad que vives.
Después, cuando parece que todo se ha cumplido,
te entregas, cabizbajo, a la añoranza
del breve resplandor maravilloso
que hizo hermosa tu vida y sortilegio el mundo.

Tu error está en creer que la luz se termina.
Al cabo de los años he llegado a saber
que en la naturaleza del milagro
se funden lo fugaz y lo perenne.
Tras su apariencia efímera,
el relámpago sigue viviendo en quien lo vio.
Porque su luz transforma y ya no eres
el hombre aquel que fuiste antes de que en tus ojos,
de que en el fondo oscuro de tu ser fulgurase.

No, la luz no se acaba, si de verdad fue tuya.
Jamás se extingue. Está ocurriendo siempre.
Mira dentro de ti,
con esperanza, sin melancolía.
No conoce la muerte la luz del corazón.
Contigo vivirá mientras tú seas:
no en el recuerdo, sino en tu presente,
en el día continuo del sueño de tu vida. "

 

* Autor: Eloy Sánchez Rosillo

Hay horas como siglos dilatados - Por Diego Jerez Gónzalez

Hay horas como siglos dilatados - Por Diego Jerez Gónzalez

Hay horas como siglos dilatados,
que no quieren marchar, sencillamente.
Minutos con espíritu paciente,
segundos combatientes y enquistados. 

Hay tiempos que se esparcen a puñados,
hay horas que se gastan de repente,
minutos como el rayo reluciente,
segundos por completo inesperados. 

Yo sé que, de algún modo, es culpa tuya,
que el pulso del reloj nervioso gira
de amor cuando te asomas a su esfera. 

E igual que yo, se muere de la espera
si tú no estás con él, sólo suspira
ansioso de que el tiempo lo destruya.

 

* Autor: Diego Jerez Gónzalez

Imágen de Hilde Meeus

Talento, luz ... Vida

Talento, luz ... Vida

Ni siquiera la luz conoce lo que alumbra...

 

* Fotografía de Koldo Badillo ©

Talentoso fotógrafo de Orduña (Bizkaia) especializado en fotografía paisajística y quien ha tenido la generosidad de aceptar colaborar en Ediciones Guallavito con algunas de sus bellas y artísticas fotografías, esta de la que podéis disfrutar hoy fue tomada en Mazarrón (Murcia). Mientras, os recomiendo visitar su página web, seguro que su obra os fascinará tanto como a mi porque es impresionante.

Cadencias - Por Mª José Sierra

Cadencias - Por Mª José Sierra

Sobre la orilla lapidada de la noche,

en perfecta e inusitada cadencia,

las olas rompen los huecos de la nada.

Rugen infinitos ausentes que se vierten

en silencios de espuma blanca.

Se oscurece el mar, el día, las horas,

se pierde el horizonte de tanta calma.

Calla la noche, la bruma, el alba.

Calla el silencio ataviado de palabras.

* * *

Autora: Mª José Sierra

 

Nuestros miedos

Nuestros miedos

A mirar bajo la cama, y que sea verdad, y existan monstruos; a que muera el amor; a que algo obstruya nuestras venas y la sangre no fluya; a que la noche nos sorprenda fuera, sin saber volver; a no importar a nadie; a que el metal desgarre nuestra débil coraza; a perder a los nuestros; a morir de aburrimiento; a que en nuestro interior algo empiece a crecer implacable; a dejar de ser sin darnos cuenta, y que nuestro cerebro se disuelva lentamente, y un día la baba se nos escape, sin saber decir ya que no, que basta.

* Autor : Jordi Cebrián


 

La extraña pareja * Paco Moran y Joan Pera

Desde Ediciones Guallavito quería expresar y compartir mi gran admiración por Paco Moran (quien ha sido vecino mío durante varios años en Vilassar de Mar) y por Joan Pera.  Ambos son grandes actores y llevan más de 10 años trabajando juntos, sus espectáculos han sido definidos como una auténtica "receta médica" contra la depresión, desde que descubrí el gusto por el teatro soy fan de este par de genios y hoy me apetecía compartir con vosotros un corte de una de sus obras más populares : "La extraña pareja".

Creo que la risa es la mejor postura para empezar el año, así que os deseo un 2007 repleto de ella. También aprovecho para desearle a Paco, que por indisposición ha tenido que suspender temporalmente su última obra de teatro "Matar al presidente", una pronta recuperación para que en breve pueda volver a hacernos llorar de la risa al lado de Joan.

Ediciones Guallavito os desea un Feliz Año 2007

Ediciones Guallavito os desea un Feliz Año 2007

El Gordo sin El Calvo

El Gordo sin El Calvo

Hoy es 22 de diciembre, y a parte de cambiamos de estación y empieza el invierno (por cierto que frío hacía esta mañana) como cada año y en pocos minutos se empezará a celebrar el Sorteo de Navidad, más conocido por todos como el "Sorteo del Gordo". Según una teoría muy curiosa de mi novio, no es Navidad hasta que no se celebra este popular sorteo y sólo a partir de entonces es cuando realmente ya podemos decir aquello de : - ¡Feliz Navidad! ¡Hohoho! ;) Pero este año la cosa es distinta, pues el gordo no es lo mismo sin el calvo... No señores no, el calvo de la lotería era un icono para todos, una imagen de marca que costó ocho años construir y que nos evocaba la ilusión y la magía de estas entrañables fiestas, el calvo de la lotería era como el "Vuelve a casa, vuelve" del Almendro, o las doradas y juguetonas burbujitas Freixenet, o incluso como Ramonchu y su capa de Fin de Año ¡Era un clásico! ¿Cómo han podido prescindir de sus soplidos y sus buenos deseos navideños?

¡ Desde Ediciones Guallavito, Comella Firmet se alza entre la multitud y se resiste a su desaparición para revindicar su vuelta! ;) Y ya sin tanta guasa os subo el que para mi gusto fue el anuncio más bonito de todos los que protagonizó durante años sucesivos Clive Arrindell y os deseo, como cada año, que la suerte os acompañe hoy, mañana y siempre.


Te guste o no, es Navidad

  Aunque no puedas pagar las gambas a 200 Euros el kilo y no aguantes al gordito vestido de rojo y blanco (dicen que de procedencia China) que hay colgado en todo balcón de vecino que se precie: PON UNA SONRISA EN TU VIDA, FELIZ NAVIDAD.


El viejo cometa de ardiente cola y la luna de nívea faz - Pablo De Aguilar Gónzalez

El viejo cometa de ardiente cola y la luna de nívea faz  - Pablo De Aguilar Gónzalez

Ese día, el Viejo Cometa de Ardiente Cola decidió que apetecía de ver los ojos de la Luna de Nívea Faz. Así que, al hacerse la noche, subió a la cima donde habita el Viento del Sur, que es donde ésta suele pasar algunas veladas entreteniéndose con los demás astros. Y allí encontró el Viejo Cometa de Ardiente Cola a la Luna de Nívea Faz. Y ésta se alegró de verle, pues es sabido que los cometas pasan de tarde en tarde y ella apreciaba a éste. Y el Viejo Cometa de Ardiente Cola sonrió a la Luna de Nívea Faz, con esa sonrisa inexpresiva que le singularizaba. Y la Luna de Nívea Faz sonrió con esa sonrisa hermosa y metálica que tiene ésta. Y ambos hablaron entre ellos pues hacía tiempo que no se veían. Y el cometa insistía en que la Luna de Nívea Faz abriera los ojos ya que aquél ansiaba verlos. Y la Luna de Nívea Faz se resistía, pues pocos eran los dichosos que gozaban de su mirada; mas, como el Viejo Cometa de Ardiente Cola era muy apreciado por la Luna de Nívea Faz, ésta accedió y le abrió su mirada. Y el Viejo Cometa de Ardiente Cola quedó prendado de ésta y no se hastiaba de mirarla. Mas la Luna de nívea faz no gozaba enseñando su mirada y volvía a cerrar los ojos. Y así pasaron el tiempo, entre miradas robadas por el Viejo Cometa de Ardiente Cola y charlas y preguntas de la Luna de Nívea Faz.
Pero el Viejo Cometa de Ardiente Cola se apercibió de que se acercaba la Hija de la Mañana, la Aurora de Rosáceos Dedos, y se lo comunicó a la Luna de Nívea faz. Ambos se resistían a despedirse y ansiaban un abrazo, mas el vítreo Viento del Sur se interponía entre ellos y nunca les hubiera permitido tocarse. Y así tuvieron que despedirse, pues el Viejo Cometa de Ardiente Cola debía seguir su órbita ya que ésta no podía ser interrumpida jamás. Y la Luna de nívea faz debía ir a tenderse en su lecho marino antes de que la Hija de la Mañana, la Aurora de rosáceos dedos, la sorprendiera en la cima donde mora el Viento del Sur.
Y ambos pasaron lo que quedaba de oscura noche pensando en tan grato encuentro como habían tenido.
El Viejo Cometa de Ardiente Cola siguió su órbita pensando que debía parar más a menudo en la cima donde habita el Viento del Sur y con la decisión de que lo haría siempre que su elíptico periplo se lo permitiese.

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Caperucita Roja

Caperucita Roja

Caperucita despertó y se giró hacia el lobo, que aun dormía, frotándose contra su pecho fuerte y peludo. Con manos tiernas y suaves le acarició. El lobo abrió los ojos y apresó su cuerpo pequeño con las garras, mientras acercaba las cálidas fauces hacia ella. Lamió su rostro, y devolvió sus caricias, pero ambos sabían que no podían demorarse dejándose llevar.
- ¿Crees que aun nos siguen? - le preguntó ella.- No lo dudes. Nos seguirán hasta matarme, y tu madre y tu abuela harán de ti una mujer de provecho.
Ella miró sus ojos amarillos y le besó.

 * Autor: Jordi Cebrián

Agua para todos - Diego Jerez González

Agua para todos - Diego Jerez González

Mi tierra tiene sed y nadie escucha
su ruego secular de labios secos,
ni el grito del almendro cuando lucha,
ni el llanto del olivo, ni sus ecos.

Mi tierra eleva un canto de cigarras
al sol demoledor de mediodía,
que hiere como ardientes cimitarras
en rayos de perpetua tiranía.

Mi tierra busca el cielo con sus dedos
de troncos retorcidos y abrasados,
y crujen despojados de sus credos,
higueras, algarrobos y granados.

Mi tierra es un solar de lagartijas,
de piedras castigadas y de espinos,
de manos que a otras manos fueran lijas
brotando de sus brazos campesinos.

Mi tierra es de sudor y de trabajo,
de sal, de sol, de espuma y piedras rotas.
Mi tierra llora en polvo cabizbajo
el cerco al agua impuesto por idiotas.

Mi tierra tiene el cuello perseguido
por manos de Aragón, por Labordetas.
La estirpe de Caín alza su aullido.
Mi tierra escupe fuego por las grietas.

¡Levanta el corazón de los espartos
y avéntalo sangrante en la garganta!
¡Levanta ya terruño de lagartos!
¡Ay! ¡Levanta ya Almería, levanta!

* Autor: Diego Jerez González

A mar abierto - Mª José Sierra

A mar abierto -  Mª José Sierra

Un velero y dos deseos
 
se pasean de la mano de un sueño.
 
- Si me abrazas, te lo cuento.
 
Me susurras por detrás de la curva
 
donde se estremece mi cuello,
 
mientras recoges al vuelo en tus manos
 
dos lunas y un lucero.
 
- Sólo amanece, amor, si te tengo.
 
!Vira capitán, a mar abierto!

 

 



Barcelona 4 - Comentarista 10

El idioma nunca es un problema.

Este vídeo va dedicado a mi hermano Christian ;)

 

De Trinidad López

De Trinidad López

dime que me quieres

di

me

lo

unasolavez

te prometo

y sabes que cumplo

no volver a buscarte

si-tú-no-quie-res.

con la lentitud de la palabra

y su herida

abrázame 

contenme

no vaya a derramarme en mil vacíos. 




* Autora : Trinidad López 

                
Libro "Sentada con mi sombra" - Padilla Libros Editores & Libreros

 

Si conociéramos el punto

Si conociéramos el punto

Si conociéramos el punto
donde va a romperse algo,
donde se cortará el hilo de los besos,
donde una mirada dejará de encontrarse con otra mirada,
donde el corazón saltará hacia otro sitio,
podríamos poner otro punto sobre ese punto
o por lo menos acompañarlo al romperse.

Si conociéramos el punto
donde algo va a fundirse con algo,
donde el desierto se encontrará con la lluvia,
donde el abrazo se tocará con la vida,
donde mi muerte se aproximará a la tuya,
podríamos desenvolver ese punto como una serpentina
o por lo menos cantarlo hasta morirnos.

Si conociéramos el punto
donde algo será siempre ese algo,
donde el hueso no olvidará a la carne,
donde la fuente es madre de otra fuente,
donde el pasado nunca será pasado,
podríamos dejar sólo ese punto y borrar todos los otros
o guardarlo por lo menos en un lugar más seguro. 



*
Autor: Roberto Juarroz

El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

No importaba que la historia ya hubiese empezado, porque hacía tiempo que el kathakali había descubierto que el secreto de las Grandes Historias es que no tienen secretos. Las Grandes Historias son aquellas que ya se han oído y se quiere oír otra vez. Aquellas a las que se puede entrar por cualquier puerta y habitar en ellas cómodamente. No engañan con emociones o finales falsos. No sorprenden con imprevistos. Son tan conocidas como la casa en la que se vive. O el olor de la piel del ser amado. Sabemos cómo acaban y, sin embargo, las escuchamos como si no lo supiéramos. Del mismo modo que, aun sabiendo que un día moriremos, vivimos como si fuéramos inmortales. En las Grandes Historias sabemos quién vive, quién muere, quién encuentra el amor y quién no. Y, aun así, queremos volver a saberlo.

Ahí radica su misterio y su magia.


* Autor: Arundhati Roy