De Ángel Gónzalez
Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera...
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.

He venido a sembrar contigo sensaciones y sueños.
Donde los ojos se cierran; donde el tiempo
En día de primavera,
" Donde sonó una risa, en el recinto
Habré de levantar la vasta vida