No se si esta página, es el lugar apropiado para exteriorizar aspectos negativos con los que nos toca convivir. De hecho creo que no. Pero no deja de ser un medio en el que nos reflejamos y reflejamos el entorno. Un lugar en el que volcamos, y exteriorizamos parte de nosotros, de nuestras preocupaciones, de nuestras alegrías o sentimientos.
Hoy como hago casi cada día, he leído las noticias y también las he oido... Entre ellas, una me ha llenado de estupor, e incredulidad, y también lógicamente de indignación, ya que me es imposible entender o aceptar algunas cosas.
Me refiero a que en estos momentos, se está celebrando el juicio a los asesinos de Miguel Angel Blanco. En dicho juicio los presuntos asesinos y ante la propia familia del asesinado, se han comportado con la frialdad del "ejecutor", manteniéndose en animada charla entre ellos, como si el tema les resbalara y como si en lugar de matarlo le hubieran salvado la vida.
No puedo entender a esas personas, ni si lo son, y en ese caso, de que clase. Me es imposible razonar como son capaces de comportarse así ante la madre de alguien a quien han quitado la vida, sin razón, sin motivos, sin justificación alguna y sobre todo, habiéndole tenido previamente secuestrado y sin poderse defender. Me imagino lo que puede sentir esa madre. Lo que puede imaginar pasó su hijo en las horas que le tuvieron en sus manos esos presuntos asesinos que tiene delante.
No sé, es demasiado cruel y doloroso.
Personalmente, soy una defensora de llegar a la Paz. También creo que debe hacerse todo lo necesario para que no hayan más asesinatos, y creo firmemente que no se llega a ninguna Paz sin negociar. No estoy haciéndo una crítica a la labor de un Gobierno que lo está intentando, como no la hice cuando se esbozó un inicio de negociación por el Gobierno anterior. Estoy segura de que la historia exige un esfuerzo a todos por llegar a una solución pacífica.
Lo que me lleva a escribir estas letras, es esa especie de falta de humanidad que han demostrado hoy los acusados y que la justifican en torno a una ideología que se supone defensora de la libertad. ¿Existe algo que pueda justificar actuar de ese modo?. Pueden alguien que a su vez ame, o quiera a otro ser, aceptar que es humano el no demostrar el más mínimo sentimiento por el sufrimiento ajeno?.
A veces he tenido que compartir esos momentos tristes del adiós.. y hayan sido o no personas allegadas, no ya que los que se fueron, sinó quienes los lloran, no he podido remediar en esos momentos hacer míos sus sentimientos, creo que es imposible que no conmueva ver el sufrimiento.
Sin embargo, parece que no siempre es cierto...
* Autora: Denia (Barcelona)
21/06/2006