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Ser oscuro - Paco Espada

Ser oscuro - Paco Espada

Aquella noche yo había dejado de ser yo para convertirme en apenas mención de mi presencia. El engendro que tanto tiempo había acechado oculto en las cavernas de mi inconsciencia consiguió desgarrar el velo que separa la realidad de la pesadilla para salir al exterior con un rugido de triunfo. En otras palabras, un mal día lo tiene cualquiera, y cualquiera puede llegar a casa enfadado después del trabajo.
Mi primera atención fue para mi esposa, que andaba muy pesada últimamente, quejándose de mi comportamiento errático, como ella decía; incluso había llegado a amenazarme con irse de casa y llevarse a los niños. Le estrellé una lámpara de mesa bastante pesada en la cabeza, esparciendo trozos de su cráneo mezclados con los cristales de la mesita que derribó al caer sobre la alfombra pseudo persa, formando un galimatías sangriento.
Una lástima. Me gustaba aquella mesa, con patas de caoba y pretensiones de antigüedad; me gustaba aunque nos la hubiera regalado mi suegra en nuestro aniversario de boda. Simplemente le había tomado cariño.
Al ver a mi mujer en el suelo me enternecí; creo que un par de lágrimas cayeron sobre su cuerpo desmadejado. Me arrodillé junto a ella y comencé a besarle la espalda. Fue entonces cuando la ternura dejó paso a la excitación. De un tirón le arranqué el salto de cama que llevaba puesto y le hice el amor frenético, como si fuera la última vez.
Fue la relación más placentera que hemos tenido nunca. Después de terminar me levanté y, al girarme, tropecé con la mirada de un hombre cubierto de sangre, que me seguía con la vista desde el espejo del salón. Tenía los ojos muy abiertos y expresión estúpida.
- ¿Quién eres? – Le pregunté; él se limitó, después de mover los labios mientras yo hablaba, a guardar silencio.
Lo dejé por imposible y me dirigí al cuarto de los niños. De camino hacia allí pasé por la cocina y, casi maquinalmente recogí un cuchillo largo y afilado de la panoplia que colgaba en la pared. No pude dejar de admirar la pulcritud y el orden que reinaban en la estancia; este era su feudo, que ahora yo estaba arruinando, llenándolo todo de huellas rojas. ¡Qué buena eres, Marta!
Ya pertrechado me encaminé a dar las buenas noches a mis retoños, que dormían plácidamente en la penumbra acuchillada por la luz que se colaba a través de la entrada de la habitación.
Usé la herramienta con destreza. Una flor roja brotó en el pecho de Borjita. Hizo una mueca que se distendió en una sonrisa dulce y continuó durmiendo.
Soñará con los angelitos.
Luisita se despertó y me miró con alegría. Extendió sus manitas hacia mí, quería que la cogiera; en seguida le di su parte en la fiesta; con un movimiento rápido de la hoja dibujé una segunda sonrisa por debajo de su barbilla, de la cual afloró una fuente oscura que empapó la almohada.
¡Qué noche tan feliz aquella! Ahora ya no me abandonarían nunca, estarían a mi lado siempre, siempre...
Estaba tan alegre que comencé a bailar, a saltar por toda la casa haciendo sonar dos cacerolas, ensayando piruetas por las habitaciones, doblándome en reverencias cada vez que me encontraba con el hombre ensangrentado que me saludaba desde los espejos. Quise sacar a bailar a mi mujer, que continuaba descansando sobre la alfombra, pero ella no mostraba ningún interés por la danza. ¿Seguiría enfadada conmigo?
Me daba igual; era tan feliz...
Fue en algún instante entre la primera y la duodécima campanada del reloj del salón cuando la noche se tornó aciaga; cuando el ser oscuro que había estado agazapado tanto tiempo surgió de mi interior para gritar de un modo salvaje:
- Pero...¡Qué has hecho, desgraciado!
El monstruo maldito lo gritaba a todas partes, a todos los hombres ensangrentados que aullaban mudos desde los espejos a las paredes ensangrentadas, a los suelos cubiertos de sangre... Y continuó gritando como un loco hasta que un estruendo anunció que alguien tiraba la puerta abajo.
Aun a veces vuelvo a sentir que regresa el Leviatán odioso; comienzo a temblar y el estómago se revuelve. Entonces vomito, lloro, me arranco el pelo y me muerdo la lengua hasta hacerme sangre. No dejo de gritar hasta que unos hombres hercúleos me levantan en vilo y me atan a una cama. Después me ponen una inyección y me quedo dormido.
Pero el resto del tiempo soy feliz, soñando en la habitación de paredes acolchadas donde transcurre mi vida ahora. Vivo repasando mis recuerdos, en especial rememorando aquella noche en la que me sentí unido de verdad a mi familia, cuando me sentí libre y al tiempo supe que ya nunca estaría solo...

* Autor : Paco Espada
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¡ Uno, dos, tres, catorce !!!

¡ Uno, dos, tres, catorce !!!

Ediciones Guallavito te recomienda : "Vértigo", el primer tema del esperado trabajo de U2. Sin duda este nuevo álbum será otro de los discos bandera de la banda.

VERTIGO

Uno, dos, tres, catorce
Turn it up loud, captain
Lights go down
It's dark, the jungle is your head
can't rule your heart
I'm feeling so much stronger
Than I thought
Your eyes are wide
And though your soul
It can't be bought
Your mind can wander
Hello, hello
(Hola)
I'm at a place called Vertigo
(¿Dónde está?)
It's everything I wish I didn't know
Except you give me something I can feel
Feel
The night is full of holes
These bullets rip the sky
Of ink with gold
They twinkle
As the boys play rock and roll
They know that they can't dance
At least they know
I can sell the beats
I'm asking for the check
Girl with crimson nails
Has Jesus 'round the neck
Swinging to the music
Swinging to the music
Hello, hello
(Hola)
I'm at a place called Vertigo
(¿Dónde está?)
It's everything I wish I didn't know
But you give me something I can feel
Feel
Shot dead
Shots fall
Show me, yeah
All of this, all of this can be yours
All of this, all of this can be yours
All of this, all of this can be yours
Just give me what I want
And no one gets hurt
Hello, hello
(Hola)
We're at a place called Vertigo
(¿Dónde está?)
Lights go down and all I know
Is that you give me something
I can feel your love teaching me how
Your love is teaching me how
How to kneel
Kneel
Yeh, yeh, yeh, yeh, yeh, yeh, yeah
Yeh, yeh, yeh, yeh, yeh, yeh, yeah

U2

De palabras y viento - Juan José Noche

De palabras y viento - Juan José Noche

De niño me decían
que las palabras
se las lleva el viento.

Al paso de la vida
las fui dejando todas.

Las malgasté en pretextos,
y excusas sin razón,
llenando el vacío,
cubriendo la ausencia
que deja el sentimiento,
negando lo innegable,
dando explicaciones
para justificar lo incierto,
mintiendo despedidas.

Con el tiempo
llegó la soledad
y de su mano el silencio.

Hoy espero como un niño
que el viento me devuelva
las palabras.

* Autor : Juan José Noche.

Te lloré un río

Te lloré un río

Yo aquí llorándote un río, mandándote al olvido.
Qué cosa más injusta, amor, fuiste matando mis pasiones, tachando mis canciones.
Me tenías pisoteado, estaba desahuciado, no es justo, no, bebé.
Pero este mundo ya giró y ahora te tocó perder, bebé, te lloré todo un río.
Bebé, te lloré a reventar, oh no, no, no, no tienes corazón, no te vuelvo a amar.
Te lloré todo un río, ahora llórame un mar.
Ya no me busques, ya es muy tarde, ya tengo otro amor, una chula sirena que nada en mi piel.
Yo te perdono, no hay rencores, sólo los dolores, mi alma está arañada.
Yo en el suelo mojado, no es justo, no, bebé ...
... Verdad que un río te lloré, verdad que no te vuelo a amar, oh no, no, no, no te vuelvo a amar.
Verdad que un río te lloré, verdad que no te vuelo a amar, oh no, no, no, piérdete ...
... Llórame, llórame, llórame ...

* Autores : Maná

Dedicado a Bush y a todos sus votantes

Dedicado a Bush y a todos sus votantes

PALABRAS COMO CUERPOS

Recuperar de nuevo
los nombres de las cosas
llamarle pan al pan
vino llamar al vino
sobaco al sobaco
miserable al destino
y al que mata llamarle
de una vez asesino
nos lo robaron todo
las palabras, el sexo
los nombres entrañables
del amor y los cuerpos
la gloria de estar vivos
la crítica, la historia,
pero no consiguieron,
robarnos la memoria
Ellos tienen también
cuerpo bajo la ropa
piernas, uñas, sudor,
vientre, mocos, colmillos,
manos que no acarician,
dedos que no se tocan
Sólo saben firmar
y apretar el gatillo,
nosotros que queríamos
vivir sencillamente
hermanos de la lluvia,
del mar, de los amigos,
pronunciar las palabras que
vencen a la muerte
buscar bajo tu falda,
alimento y abrigo.
Nosotros que queríamos
nombrar las amapolas,
decir viento amanece,
rabia, fuego, decir
que si tu quieres costa
mi lengua es una ola
nosotros que queríamos
simplemente vivir
nos vimos arrojados
a este combate oscuro
sin armas que oponer
al acoso enemigo
más que el dulce lenguaje
de los cuerpos desnudos
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo
y saber que muy pronto
va a desbordarse el trigo.

* Autor : Joaquín Sabina

OjO al dato

OjO al dato

¡ Buenos días guallavitos !!!

Para todos aquellos que no han podido hablar conmigo durante este fin de semana, sólo dejar constancia de que la operación de la vista que me practicaron el pasado viernes 5 ha ido estupendamente. Tenéis Comella para rato y ahora con vista de lince ;)

Estaré toda esta semana intentando no abusar del ordenador (ordenes del oftalmólogo), por eso durante unos días no contestaré a vuestros e-mails ni actualizaré el blog. Tengo que portarme bien.

Espero estar totalmente recuperada pronto y volver a llevar en breve mi "blogvida" habitual.

Un besoT enorme y muchas gracias por todo el cariño recibido durante las horas más criticas.

El Chill Out + Porcelain

El Chill Out + Porcelain

Descubre a "Moby" ;) Nada que ver con la temible ballena...
Ediciones Guallavito te regala una de sus canciones más conocidas y genuinas en formato mp3. Déjate transportar por "Porcelain". Disfruta del Chill-out más extraordinario...

PORCELAIN - de Moby

Il paese con l'esse davanti - di Gianni Rodari

Il paese con l'esse davanti - di Gianni Rodari

* Dedicado con todo el cariño a mi amigo Mario Gabrielli Cossellu.

Gianni Rodari fue el escritor que más me fascinó siendo niña, empecé a escribir justo después de leer muchos de sus cuentos.


IL PAESE CON L'ESSE DAVANTI - di Gianni Rodari
Giovannino Perdigiorno era un grande viaggiatore. Viaggia e viaggia, capitò nel paese con l'esse davanti.

- Ma che razza di paese è? - domandò a un cittadino che prendeva il fresco sotto un albero.

Il cittadino, per tutta risposta, cavò di tasca un temperino e lo mostrò bene aperto sul palmo della mano.

- Vede questo?
- E' un temperino.
- Tutto sbagliato. Invece è uno «stemperino», cioè un temperino con l'esse davanti. Serve a far ricrescere le matite, quando sono consumate, ed è molto utile nelle scuole.

- Magnifico, - disse Giovannino. - E poi?
- Poi abbiamo lo «staccapanni».
- Vorrà dire l'attaccapanni.
- L'attaccapanni serve a ben poco, se non avete il cappotto da attaccarci. Col nostro «staccapanni» è tutto diverso. Lì non bisogna attaccarci niente, c'è già tutto attaccato. Se avete bisogno di un cappotto andate lì e lo staccate. Chi ha bisogno di una giacca, non deve mica andare a comprarla: passa dallo staccapanni e la stacca. C'è lo staccapanni d'estate e quello d'inverno, quello per uomo e quello per signora. Così si risparmiano tanti soldi.

- Una vera bellezza. E poi?
- Poi abbiamo la macchina «sfotografica», che invece di fare le fotografie fa le caricature, così si ride. Poi abbiamo lo «scannone».
- Brrr, che paura.
- Tutt'altro. Lo «scannone» è il contrario del cannone, e serve per disfare la guerra.
- E come funziona?
- E' facilissimo, può adoperarlo anche un bambino. Se c'è la guerra, suoniamo la stromba, spariamo lo scannone e la guerra è subito disfatta.

Che meraviglia il paese con l'esse davanti.

EL PAÍS CON EL "DES" DELANTE - de Gianni Rodari

Juanito Pierdedía era un gran viajero. Viaja que te viaja, llegó al país con el “des” delante.

- ¿Pero qué clase de país es éste? – preguntó a un ciudadano que tomaba el fresco bajo un árbol.

El ciudadano, por toda respuesta, sacó del bolsillo una navaja y se la enseñó bien abierta sobre la palma de la mano.

- ¿Ve esto?
- Es una navaja.
- Se equivoca. Esto es una “desnavaja”, es decir, una navaja con el “des” delante. Sirve para hacer crecer los lápices cuando están desgastados, y es muy útil en los colegios.

- Magnífico, - dijo Juanito. - ¿Qué más?
- Luego tenemos el “desperchero”.
- Querrá decir el perchero.
- De poco sirve un perchero si no se tiene un abrigo que colgarle. Con nuestro “desperchero” todo es distinto. No es necesario colgarle nada, ya está todo colgado. Si tiene necesidad de un abrigo, va allí y lo descuelga. El que necesita una chaqueta no tiene por qué ir a comprarla: va al desperchero y la descuelga. Hay el desperchero de verano y el de invierno, el de hombre y el de mujer. Así nos ahorramos mucho dinero.

- Una auténtica maravilla. ¿Qué más?
- Luego tenemos la máquina “desfotográfica”, que en lugar de hacer fotografías hace caricaturas, y así nos reímos. Luego tenemos el “descañón”.
- ¡Brrr, qué miedo!
- ¡Qué va! El “descañón” es lo contrario del cañón, y sirve para deshacer la guerra.
- ¿Y cómo funciona?
- Es sencillísimo; puede manejarlo incluso un niño. Si hay guerra, tocamos la destrompeta, disparamos el descañón y la guerra queda deshecha rápidamente.

Qué maravilla el país con el “des” delante.

Entre mis recuerdos

Entre mis recuerdos

Cuando la pena cae sobre mi
el mundo deja ya de existir,
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.
Para encontrar la niña que fui
y algo de todo lo que perdí
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.

Sueño con noches brillantes
al borde de un mar de aguas claras y puras
y un aire cubierto de azahar.

Cada momento era especial
días sin prisas, tardes de paz,
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.

Yo quisiera volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tampoco tiempo duro.

Con el veneno sobre mi piel
frente a las sombras de la pared
miro hacia atrás y busco
entre mis recuerdos,
vuelvo hacia atrás y busco
entre mis recuerdos.

Y si las lagrimas vuelven
ellas me harán mas fuerte.

* Autora : Luz Casal

¿Un año más o un año menos?

¿Un año más o un año menos?

En 1977 Starsky y Hutch empezaron sus televisivas carreras con su bólido rojo, la italianisima Rafaela Carrá cantaba aquello de “Fiesta”, en el cine se estrenaba la “Guerra de las Galaxias” conmocionando a todo el personal que iba a verla y Woody Allen ganaba un oscar como mejor director en “Annie Hall” mientras Steven Spilberg lo hacía por lo mismo con su película “Encuentros en la tercera fase”. Durante ese mismo año fallecieron grandes como: Elvis Presley, Charles Chaplin, Groucho Marx, María Callas y Antonio Machín. La muñeca Nancy fue premiada como “mejor juguete para niñas”... Ejemmmm, (sin comentarios). Y lo más importante : Mi madre me daba la vida, y aunque lo hizo prematuramente (fue culpa mía porque soy un “culo inquieto” y tenía prisa por salir) ha sido el regalo más bonito que me han hecho nunca.

1977. Ese fue el año que nací yo. Hoy ya son 27 castañas... Como pasa el tiempo... Ufffffff, gñgñgñgñ ;) Un beso para todos.

Comella Firmet

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"Ediciones Guallavito" se une a esta petición por la paz.

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Desde Ediciones Guallavito le doy las gracias a mi amigo Miguel Ángel Lordán por el bonito detalle de subir una fotografía mía a su página. Ha sido un placer colaborar en "El rincón de los famosos" y poder dejar mi pequeña huella virtual en tu sitio. Un beso.

EL RINCÓN DE LOS FAMOSOS
(Ver sección "La foto")

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Me marcho de “Castañada” y os dejo solos con todos los relatos y poesías de Halloween y con una selección especial de páginas web para que celebréis el "día de los difuntos" por todo lo alto. Aquí tenéis una colección de enlaces de lo más terroríficos y entretenidos... Eso sí, no me hago responsable de lo que pueda suceder si entráis en alguno de ellos ni de las secuelas que ello os pueda ocasionar... Nos leemos a la vuelta ... o no.

Besos, panellets y alguna que otra castaña Cool

Comella Firmet

* Colección de fotografías de lugares siniestros, lúgubres, desolados, en abandono total... ¿ Habrá fantasma ?
ABANDONED PLACES


* Entra en “Podrido.com” y entérate de la fecha de tu muerte, pregúntale lo que quieras a una peculiar pitonisa... Escalofriantemente divertido.
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* Una colección de calabazas extremadamente ... diferentes
EXTREME PUMPKINS


* Una página de lo más macabra, donde una de las cosas más normales que puedes hacer en ella es escribir tu propia “esquela” ... Sin palabras...
ESTÁS MUERTO

Un agujero en la torre - María del Carmen Guzmán

Un agujero en la torre - María del Carmen Guzmán

Esa torre existe, y el agujero también. Tengo que regresar a la ciudad donde la encontré de niña. Era la torre de una iglesia. No la habrán derrumbado.

Las torres de las iglesias duran siglos y ésta no va a ser menos. Era una torre extraña, sin puerta para entrar, sin ventanas, sólo una especie de troneras por donde entraba la luz tamizada.

A veces dudo de mi memoria y de mi fantasía, pero no lo soñé. Existe.
Estoy segura de que volveré a escurrirme por el agujero escondido tras unos matorrales y oculto con grandes piedras. Ni siquiera el párroco sabía de su existencia. Era un agujero pequeño, ajustado al cuerpo de una persona, pero holgado para el de una niña, dos niñas: mi hermana y yo, una detrás de otra, conseguíamos introducirnos en él, y reptando como culebras llegar hasta lo más alto de la torre. Llegábamos manchadas de tierra y telarañas, pero felices por haber conseguido coronar nuestra aventura.
Merecía la pena. Desde el campanario contemplábamos la ciudad a vista de pájaro. Era una sensación de libertad, de exclusividad, de compartir un secreto y una emoción tan intensa como solamente puede sentirla un niño.

Voy a volver a esa torre, voy a trepar por el agujero, voy a llegar al campanario y ahora que ya no tengo miedo, me voy a acercar al esqueleto apoyado sobre el muro y me voy a atrever a leer su nombre en la medalla de oro que cuelga de su cuello.

He vuelto a la torre. Afortunadamente, no la han derribado, pero los edificios que están construyendo a sus costados la constriñen y empequeñecen. El agujero no está. Lo han taponado. Sin embargo, he tomado medidas. Aquí estoy de nuevo, vestida de negro para mimetizarme con la noche y la soledad, como un ladrón de película. En mis manos un pico con el que estoy abriendo el agujero. Oigo un chirrido espeluznante. Una carretilla que se balancea como un ahorcado en lo más alto de una grúa. Las moles de cemento de la obra desprovistas de vida son testigos de mi osadía.

El agujero se ajusta a mi cuerpo. Meto la cabeza y un olor nauseabundo, mezcla de humedad y podredumbre me saludan. No van a arredrarme. No he venido de tan lejos para arrugarme ahora ¿verdad? Repto por la pendiente resbalosa y trepo hasta ver la luz tamizada de las estrellas desde el campanario. El esqueleto sigue allí, fiel a nuestra cita. Me acerco lo más posible; con un tembloroso dedo levanto la cadena que pende de su cuello y la acerco a mi linterna. Por fin puedo leer el nombre del medallón.

Es el mío. Mi nombre.

* Autora : María del Carmen Guzmán

La bruja joven

La bruja joven

Triunfan en tu cuerpo todos los pecados.
Son tus labios rojos flores de mentira.
Son cimas de orgullo tus ojos rasgados.
Tus palabras roncas, torrentes de ira.

Tenazas de gula son tus dientes blancos.
Tus pechos, almohadas para la pereza.
Y en tu vientre núbil y en tus firmes flancos,
la sierpe lujuria yergue la cabeza.

No están los estigmas del sábado impresos
en tu faz de virgen con que atraes y engañas:
mas tu lengua sabe satánicos besos
y el amor del chivo quema tus entrañas.

Vas al aquelarre donde clama y brinca
tropel monstruoso. Tu sola presencia
lo para, y sus dardos en tu cuerpo hinca
de la obscena turba la concupiscencia.

Y al llegar el día te truecas en gata
de ojos verdes, alba piel y finas uñas;
y al que a tu misterio de acercarse trata,
le halagas primero, después le rasguñas.

* Autor : Enrique Díez Canedo

Annlea, si no participas no cuentas

Annlea, si no participas no cuentas

"Aunque Nadie Nos Lea" vuelve a resucitar de sus "casi" cenizas literarias. Después de un "parón" importante, por fin su creador y pieza indispensable Anado Uni ha puesto manos a la obra para que "Annlea" vuelva a ser lo que era : Una inigualable web de relatos temáticos.

Estoy contenta de que los viejos/as “annleanos” , como es mi caso (que hemos seguido y participado en el proyecto desde sus inicios y en varios de sus formatos) podamos volver a deleitarnos con los relatos de esta magnifica página, así como motivarnos con nuevos temas para dar rienda suelta a nuestra imaginación.

"Annlea" fue la primera página literaria en la que participé hace ya casi cinco años y por ese motivo y mucho más me une a ella una gran simpatía y cariño.

Hoy, mañana, siempre "EDICIONES GUALLAVITO" apoyará a "AUNQUE NADIE NOS LEA" en todos sus emprendedores sueños y formatos.

Podréis leer allí muchos de mis primeros relatos (algunos quizá deberían estar debajo de la cama, escondidos) así como disfrutar de lo lindo con muchos relatos de : Darane, Anado, Mercuzzo, Luís Tamargo, Bosco, Yorugua, Enmanu... y un sin fin de autores más. Espero que lo disfrutéis tanto como yo y que algún día os animéis a participar ;)

Aunque Nadie Nos Lea

"Si no participas no cuentas" ¿A qué esperas?

Comella Firmet

La muerte está sentada a los pies de mi cama

La muerte está sentada a los pies de mi cama

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo
y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.

La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.
Le suplico que no, que la deje deshecha.

Ella insiste y replica que esta noche es la fecha.
Se acomoda y agrega que esta noche me ama.

Le contesto que cómo voy a ponerle cuernos
a la vida. Contesta que me vaya al infierno.

La muerte está sentada a los pies de mi cama.
Esta muerte empeñosa se calentó conmigo
y quisiera dejarme más chupado que un higo.

Yo trato de espantarla con una enorme rama.

Ahora dice que quiere acostarse a mi lado
sólo para dormir, que no tenga cuidado.

Por respeto me callo que sé su mala fama.
La muerte está sentada a los pies de mi cama.

* Autor : Óscar Hahn

Cuentos de Fantasmas

Cuentos de Fantasmas

Los dos fantasmas, uno azul y otro blanco, se encontraron frente a la caverna consabida. Se saludaron en silencio y avanzaron un buen trecho, sin pisarse las sábanas, cada uno sumido en sus cavilaciones. Era una noche neblinosa, no se distinguían árboles y muros, pero allá arriba, muy arriba estaba la luna.

Es curioso, dijo de pronto el fantasma blanco, es curioso cómo el cuerpo ya no se acuerda de uno. Por suerte, porque cuando uno se acordaba era para que sufriésemos.

¿Sufriste mucho?, preguntó el fantasma azul.

Bastante. Hasta que lo perdí de vista, mi cuerpo tenía quemaduras de cigarrillos en la espalda, le faltaban tres dientes que le habían sido arrancados sin anestesia, no se habían olvidado cuando le metían la cabeza en una pileta de orina y excremento, y sobre todo se miraba de vez en cuando sus testículos.

Oh - fue la única sílaba que pronunció o pensó o suspiró el fantasma azul.

¿Y vos? - preguntó a su vez el otro. ¿También tu cuerpo te transmitía sufrimientos?

No tanto mi cuerpo sino el de los otros.

¿De otros? ¿Acaso eras médico?

No precisamente. Yo era el verdugo.

El fantasma blanco recordó que allá arriba, muy arriba, allá estaba la luna. La miró sólo porque tenía necesidad de encandilarse. Pero la luna no es el sol.

Con una punta de su sábana impoluta se limpió la brizna de odio. Luego se alejó, flotando, blanquísimo en la niebla protectora, en busca de algún Dios o de la nada.

Autor : Mario Benedetti

Si la muerte pisa mi huerto

Si la muerte pisa mi huerto

Si la muerte pisa mi huerto
¿quién firmará que he muerto
de muerte natural?
¿Quién lo voceará en mi pueblo?
¿quién pondrá un lazo negro
al entreabierto portal?
¿Quién será ese buen amigo
que morirá conmigo,
aunque sea un tanto así?
¿Quién mentirá un -padrenuestro-
y a rey muerto, rey puesto...
pensará para sí?
¿Quién cuidará de mi perro?
¿quién pagará mi entierro
y una cruz de metal?
¿Cuál de todos mis amores
ha de comprar las flores
para mi funeral?
¿Quién vaciará mis bolsillos?
¿quién liquidará mis deudas?
A saber.....
¿Quién pondrá fin a mi diario
al caer
la última hoja en mi calendario?
¿Quién me hablará ente sollozos?
¿quién besará mis ojos
para darles la luz?
¿Quién rezará a mi memoria,
Dios lo tenga en su Gloria,
y brindará a mi salud?
¿Y quién hará pan de mi trigo?
¿quién se pondrá mi abrigo
el próximo diciembre?
¿Y quién será el nuevo dueño
de mi casa y mis sueños
y mi sillón de mimbre?
¿Quién me abrirá los cajones?
¿quién leerá mis canciones
con morboso placer?
¿Quién se acostará en mi cama,
se pondrá mi pijama
y mantendrá a mi mujer,
y me traerá un crisantemo
el primero de noviembre?
A saber.....
¿Quién pondrá fin a mi diario
al caer
la última hoja en mi calendario?

* Autor : Joan Manuel Serrat

Desde EDICIONES GUALLAVITO le deseamos una rápida recuperación a Joan Manuel Serrat. Esperamos que vuelvas a cantar lo más pronto posible.

El último viaje - Pili Sanz

El último viaje - Pili Sanz

Era de madrugada cuando sonó el teléfono, sobresaltada....respondió a la llamada, permaneció inmóvil mientras escuchaba y sin decir palabra colgó.

Sacó una maleta, metió cuatro cosas sin pararse a mirar demasiado, se dio una ducha rápida y se vistió. En menos de media hora ya se había puesto en camino.

Mientras iba conduciendo veía pasar los postes kilométricos, parecían siempre los mismos. Estaba tan lejos, pensó y se dijo a si misma: "espero llegar a tiempo".

El camino se hacía interminable y en su mente se agolpaban miles de imágenes y recuerdos. Ella era la pequeña de la familia, había llegado al mundo cuando nadie la esperaba y sin que nadie le hubiera invitado, pero había sido la alegría de todos y siempre había sido "la niña", no importaba que estuviera casada, fuese madre y tuviera 35 años....siempre fue y sería "la niña".

Recordó la primera vez que fueron a pescar juntos...y una dulce sonrisa asomó a sus labios. Él, tuvo que colocarle el cebo en su pequeña caña porque a ella le daba pena pinchar al gusano. Apenas debía de tener 6 años y aquella fue la primera de otras muchas veces que fueron juntos a pescar.

Recordó también cuando andaba por la casa aporreando la guitarra y cantando....destrozando los tímpanos a los vecinos y acabando con la paciencia de sus pobres hermanos. O tantas y tantas otras muchas cosas que habían hecho juntos. A pesar de sus diferencias siempre se habían respetado y querido mutuamente.

Aún era de noche aunque algún pequeño rayo de sol asomaba tímidamente por el horizonte. Miró el reloj, llevaba tres horas conduciendo, en su ansía por llegar no quería parar, pero estaba cansada y necesitaba estirar las piernas. Así que en la siguiente área de servicio hizo una breve parada y tras diez minutos reanudó su camino, aún le quedaban tres horas para llegar.

Mientras observaba los limpiaparabrisas y las gotas de lluvia que resbalaban por el cristal, siguió recordando: Los duros momentos que pasaron cuando murió su madre, las discusiones por la hora de llegar a casa o lo orgullosa que iba agarrada de su brazo el día de su boda.

Era ya casi de día cuando llegó a la ciudad, se desvió de la autopista y tras comprobar que el tráfico seguía siendo infernal a esas horas de la mañana, llegó al hospital. Dejó el coche en un aparcamiento cercano y mientras caminaba hacía la puerta intentaba reunir la fuerza y el valor necesarios para superar su fobia a los hospitales y poder atravesarla.

Subió a la sexta planta y al salir del ascensor se encontró con algunos familiares, cruzaron cuatro palabras y caminó hacia la habitación. Tragó saliva en un acto desesperado de intentar cambiar la realidad....pero la realidad era esa.

La realidad era que ese hombre al que ella adoraba y quería con locura, estaba en la cama, entre tubos, agujas, mascarillas y apenas debía de pesar 30 kilos. Le costaba mirarle y poder contener las lagrimas y el sentimiento de rabia e impotencia que le recorría todo el cuerpo en esos momentos. Pero tenía que ser fuerte y como siempre, en la mayoría de las circunstancias que habían rodeado su vida,........lo fue.

Se sentó al lado de su cama y le cogió la mano, le habló suavemente al oído: Papá......soy yo, tu "niña".....ya estoy aquí. Por un breve instante abrió los ojos, la miró y apretó su mano fuertemente, no habló....pero ella sintió que él sabía que estaba allí, ella había llegado......era lo único que él estaba esperando.

Durante los dos siguientes días y sus correspondientes noches, ella siguió allí....sujetando su mano, a pesar de que sus hermanos habían intentado convencerla de que la espera podía ser larga y debía dosificar sus fuerzas......que se marchará a comer algo, dormir y asearse, ella no consintió moverse de su lado, no podía dejarle...él la necesitaba para hacer ese último viaje.....no quería dejarle solo.

Cuando el sueño y el cansancio parecían vencerla, cogía su discman y escuchaba un CD de Roger Waters que una persona muy especial para ella le había prestado y así se mantenía despierta.

Al amanecer del tercer día nada más despuntar el alba, tras haber estado luchando entre la vida y la muerte......se dejo ir y su lucha terminó. Algo de ella se marchó con él también......su vida ya no sería lo mismo sin él. Había estado tantas horas conteniendo las lágrimas para que él no la viera llorar que ahora que su corazón estaba sangrando y necesitaba llorar y gritar para apaciguar ese dolor que le rasgaba, no podía hacerlo.

Como un alma que lleva el diablo, se marchó a comer algo, ducharse y cambiarse de ropa. Al cabo de un par de horas, cogió su coche y se marcho al velatorio. Cuando llegó, había mucha gente, familiares y amigos que la besaban y abrazaban intentando compartir su dolor. Pero ella no estaba allí.........estaba en algún lugar más allá, donde nadie podía acompañarla. Les veía mover los labios pero no les oía.....era como si fuera espectadora de una película a la que le hubieran quitado el sonido. No podía soportarlo, tenía que salir de allí.....las fuerzas ya apenas la mantenían en pie. Se zafó de la gente como pudo y se sentó en una sala apartada del bullicio. El cansancio la venció y se quedó dormida.

Mientras dormía tuvo un sueño o más bien un recuerdo de cuando era niña. Ella tenía el pelo muy largo y su madre siempre la peinaba con trenzas que a él le encantaban. Una vez vino su tía a visitarles y la llevó con ella a la peluquería. Sin consultar con nadie le dijo al peluquero que le cortará el pelo aun sabiendo que a él no le gustaría........que así fue. Al menos tuvo el detalle de llevar las trenzas a casa para que las tuviera de recuerdo. Ella estaba muy enfadada porque no le gustaba el corte de pelo y él bromeaba con ella y le decía: "No te preocupes Pepito que ya te crecerá otra vez el pelo". Pero siempre guardó las trenzas. Cuando ella le preguntaba: Papá ¿ para que quieres mis trenzas?. Él siempre le respondía: Me acompañarán en mi último viaje.......así siempre te tendré conmigo.

De repente se despertó sobresaltada, por un instante no sabía dónde estaba y pensaba que todo había sido un mal sueño pero tras una breve ojeada a su alrededor se dio cuenta de donde estaba. Una pregunta hacía eco en su mente: ¿Dónde estarán las trenzas?. Durante años las había visto por la casa cada vez que su madre ordenaba el armario, pero desde que se casó no las había vuelto a ver. Lo más probable es que alguien las hubiera tirado cuando hicieron la mudanza, pensando que demonios sería eso. Pensó por un instante......salió de allí y llegó hasta una floristería. Entró y le pidió al dependiente una rosa roja y unas tijeras.

El dependiente algo extrañado accedió a su petición y ante el asombro del mismo cogió un gran mechón de su largo y rizado cabello y se lo cortó. Cogió la rosa y lo trenzó junto con el tallo. Pagó al dependiente y se marchó.

Estuvo paseando hasta que perdió la noción del tiempo intentando sacar toda la rabia y el dolor que tenía dentro, pero las lágrimas no salían de sus ojos.

Volvió junto a él y le colocó con cariño la rosa entre sus manos. Se quedó allí junto a él hasta que un río de lágrimas contenidas brotó en sus ojos. Había cumplido su último deseo....... le miró por un instante, dio media vuelta y finalmente le dejó partir.

* Autora : Pili Sanz