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˙·٠•●♥ Ediciones Guallavito

Realidad de ficción

Realidad de ficción

Cuando todo parecía que estaba tranquilo, cuando todo había terminado por fin, y estaban todas a salvo. Tranquilas y felices por aquel esperado final (tan y taaan esperado), cuando ya podían pegar ojo por las noches… ¡"Chas"! Una casualidad y sus vidas volvieron a ser un tumulto de preocupaciones.

Estoy narrando sobre dos abuelitas de pueblo : Rosarito y Asunción y de una de sus mayores aficiones, que es la telenovela de la sobremesa. Ellas se sienten muy identificadas con todos sus personajes y con los buenos ya ni os cuento... Viven y respiran por esta serie, durante la semana laboral esperan veintitrés horas y media al día para verla, y cuando llega el viernes se ponen de una mala leche de aupa, porque el fin de semana se les acaba la conversación, ya no tienen tema, ya no saben de qué narices hablar. Su mayor distracción se les ha terminado hasta el lunes, pero ellas le siguen dando vueltas y más vueltas a la escena final del viernes:
-Sí, Luís Alfredo Pedro José es un bestia, mira que tratar así a Estrellita Cristal María. - dice Rosarito con cara de preocupación.

- Claro, ¿tú no harías lo mismo? Pero la culpa no la tiene Luís Alfredo Pedro José, la culpa la tiene JS que es un cerdo. - le aclara Asunción.

- ¡Oh, sí, qué marrano el tío! - se desahoga Rosarito.

- Realmente si JS no hubiera metido cizaña entre ellos, no hubiera pasado nada de todo esto y Estrellita Cristal María sería feliz con el pobre chico. - sentencia la buena de Asunción.

- ¡Bueno pero está Topacio Kassandra que también es una mala pécora! ¿Eh? Que como está enamorada de Luís Alfredo Pedro José se cree con derecho a todo.

- Sí, sí, claro… - asume Asun.

- Ahora todo está al rojo vivo ¿Y el pobre hijo de Estrellita Cristal María?. Ese sí que me da pena. - se lamenta Rosarito.

- Sí, pero el hijo, Carlos Enrique Agustín tiene a Perla Abigail Mariana que es tan dulce…- le recuerda Asunción.

- Evidentemente, le hace de madre, es muy dulce y todo lo que tú quieras pero él no sabe quien es su madre y su padre verdadero.

- Yo creo que el padre es JS porque si no, no se entiende.

- Sí, ya lo acabamos deduciendo ayer Asunción…

- Sí, el malo, malo es JS - le dice Asunción muy convencida a su vecina Rosarito.

Hasta que se acaba el fin de semana y vuelve a ser lunes, y las pasiones se vuelven a encender, y las aguas vuelven a su cauce, otras en cambio... Se desbordan y provocan mares de lagrimas y lagrimas a mares. En fin si me dejo de metáforas, aclararé que los personajes se hacen toda clase de jugarretas a cual la más canalla. ¡Haber quién se hace la putada más gorda!, y las abuelitas disfrutan muchísimo y se deleitan a rabiar con todos estos embrollos, pero un día en el capítulo mil dos cientos cincuenta y ocho, se acaba todo.
Sí, JS la ha palmado por hijo de… ¡De su madre!, por todo lo que ha hecho, ya lo dice el proverbio: "El que la hace la paga". Estrellita Cristal María se casa con Luís Alfredo Pedro José y se compran un piso que compartirán con su hijo, ¡porque es suyo!, y también con su madre adoptiva Perla Abigail Mariana. En cuanto a Topacio Kassandra, bien, la chica desiste... Se cansa de tanta lucha, se hastía de perseguir a un amor imposible, tira la toalla y le dice a Estrellita : "¡Confítatelo, chama!”. Siempre habrá gente que no sabe perder…
Todo es perfecto, ni siquiera han pedido un crédito para pagar el piso. ¡Un diez para la serie, para la historia y los personajes buenos! Y, ¡adiós JS! ¡Ya no se nos volverán a atragantar los macarrones con tus fechorías!

Rosarito y Asunción lloran y lloran desconsoladas por el final. No se creen que este sea el día, son felices pero también desdichadas, porque... ¿qué verán en la tele a partir ahora durante las comidas? Sienten un gran vacío...

Días después de este lamentable suceso y para salir de la depresión la buena de Rosarito se va a la capital a comprar una lavadora nueva. Se desplaza con el autobús de línea y va toda ella muy distraída por las calles de la ciudad, pensando en sus quehaceres. A media tarde, cuando ya ha elegido lavadora, se ha dado un “garbeo”por la ciudad, ha almorzado, comido y merendado, se dispone a volver al pueblo con sus gallinas y sus conejos. Pero antes de llegar a la parada del bus pasa por delante del "Gran Hotel". Se queda allí, de pie, agarrada a su bastón, arrugando su respingona nariz y mirando aquel enorme y arquitectónico edificio. Lo mira con admiración. Observa con atención la puerta del "hall", que es de cristal y giratoria, entonces piensa: “Ai, si me cambiara la puerta de la entrada de casa por una como esta ... Las vecinas se morirían de envidia". Y observando, observando, de pronto sale alguien de esa puerta, quien le parece exageradamente familiar. Lo mira con detenimiento, lo conoce pero no sabe muy bien de qué, "yo a este lo conozco, ¿pero de qué?".

De repente se hace la luz, y la buena mujer se ilumina, no se lo piensa dos veces:

-¿JS? - grita en medio de la calle. Todo el mundo la mira, incluido ese hombre. Un hombre vestido con téjanos viejos, gorra, y gafas de sol de marca. Él se gira asombrado.

- ¿Eres tu? - pregunta Rosarito. Aunque ahora sí que no tiene ninguna duda.

- ¡Eh… Bueno… Emmm, pues, sí!

- No me lo puedo creer. ¡Eres tu, JS! - Rosarito está nerviosísima.

- Bueno en realidad soy Antonio Sords, soy actor y sí, interpreté a JS en la serie "Te quiero Estrellita".

- ¡Sí, claro ¡Pero eres un mal nacido! - le suelta así por las buenas.

- ¿Cómo? ¿Cómo dice? - el actor no da crédito a lo que acaba de oír.

- Mira que hacer lo que has hecho, sinvergüenza…

- Señora, cálmese. Soy una persona normal, no soy un perverso financiero, soy actor. Vivo en Venezuela, y estoy aquí de vacaciones.

- ¡Canalla! ¡Animal! ¡Aléjate de mi, aléjate, bruto! - grita Rosarito a la vez que comienza a darle con la bolsa del pan. – ¡Además! ¿Tu no estabas muerto? ¡Auxilioooo! ¡JS está vivo! ¡Ayúdenme!

- ¡Señoraaa, pero buenooo!!!… - Antonio, se aleja sin pensárselo. Está harto de que la gente no sepa distinguir entre ficción y realidad, los autógrafos los aguanta, porque son lo de menos, al igual que las miradas y algunos comentarios o cuchicheos insolentes pero estos numeritos le hacen pensar muy a menudo en dejar el mundo de la televisión y trabajar sólo en teatro.

Mientras se alejaba:

- Oye tú, si estás vivo, ¿quiere decir que habrá una segunda parte de "Te quiero Estrellita"?

Antonio la manda a paseo.

- ¡Oh! - exclama ella - ¡Realmente, es malvado el tipo!

Cuando llega al pueblo, sin perder ni un instante reúne a todas las vecinas, entre ellas a Asunción, claro, y las pone en sobre alerta:

- Atención, amigas, no podremos estar tranquilas, el mundo no está a salvo, la pobre Estrellita Cristal María nunca, nunca…- “marujea” ella mientras intenta no llorar. -¡Nunca será feliz! … ¿Por qué? ¡JS ha resucitado!

* Autora : Comella Firmet

Comella le dedica un poema al Miércoles de Ceniza

Comella le dedica un poema al Miércoles de Ceniza

LA SED INSACIABLE

Decir adiós... La vida es eso.
Y yo te digo adiós, y sigo...
Volver a amar es el castigo
de los que amaron con exceso.

Amar y amar toda la vida,
y arder en esa llama.
Y no saber por qué se ama...
Y no saber por qué se olvida...

Coger las rosas una a una,
beber un vino y otro vino,
y andar y andar por un camino
que no conduce a parte alguna.

Buscar la luz que se eterniza,
la clara lumbre durarera,
y al fin saber que en una hoguera
lo que más dura es la ceniza.

Sentir más sed en cada fuente
y ver más sombra en cada abismo,
en este amor que es siempre el mismo,
pero que siempre es diferente.

Porque en sordo desacuerdo
de lo soñado y lo vivido,
siempre, del fondo del olvido,
nace la muerte de un recuerdo.

Y en esta angustia que no cesa,
que toca el alma y no la toca,
besar la sombra de otra boca
en cada boca que se besa...

* Autor : José Ángel Buesa

La última luz

La última luz

Eres de cielo hacia la tarde, tienes
ya dorada la luz en las pupilas,
como un poco de nieve atardeciendo
que sabe que atardece.

Y yo querría
cegar del corazón, cegar de verte
cayendo hacia ti misma
como la tarde cae, como la noche
ciega la luz del bosque en que camina
de copa en copa cada vez más alta,
hasta la rama isleña, sonreída
por el último sol.

¡y sé que avanzas
porque avanza la noche! y que iluminas
tres hojas solas en el bosque,
y pienso
que la sombra ta hará clara y distinta,
que todo el sol del mundo en ti descansa,
en ti, la retrasada, la encendida
rama del corazón en la que aún tiembla
la luz sin sol donde se cumple el día.

* Autor : Luis Rosales

Aquellas pequeñas cosas

Aquellas pequeñas cosas

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

* Autor : Joan Manuel Serrat

De Jaime Siles

De Jaime Siles

Sin signos.
Sin idioma.
Sin final.
Tal cual a ti
en ti
nada te cambia.
Lo anterior a tu voz,
eso es el mundo.

* Autor : Jaime Siles

Fotografía : Pintura de Elena García (Stuffen)

Cuando Phil se encontró con Carnelevarium

Cuando Phil se encontró con Carnelevarium

El miércoles pasado se celebró el Día de la Marmota en honor a estos acertadísimos pronosticadores del clima, que normalmente salen de sus madrigueras en esta fecha, anunciando el final del Invierno y consecuente llegada de la Primavera, que este año parece que aún tardará otras seis semanas en llegar a Estados Unidos, pues Phil no vio su sombra al salir de su roble.

No es que siga muy de cerca este tipo de tradiciones made in U.S.A., pero esta en cuestión me hace mucha gracia, ya que cada vez que se habla del Día de la Marmota me acuerdo de la película “Atrapado en el tiempo” con Bill Murriay y no puedo evitar una sonrisilla.

Así pues, a pesar de que el amo y señor de las marmotas ha decretado dos meses y medio más de hibernación, tendremos que seguir levantándonos temprano para trabajar y dejar las “marmotadas” para el fin de semana, aunque seguro que no para este, porque Don Carnaval; Rey del cachondeo, de las comparsas y del disfraz ha tocado “diana” ya y no permitirá hacer vida "seria" hasta el próximo miércoles de ceniza, cuando se muera por enésima vez y nos deje bajo la atenta mirada y tutela de la vieja Cuaresma.

Comella Firmet

Tabacaria (fragmento)

Tabacaria (fragmento)

Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
A parte de eso, tengo en mi todos los sueños del mundo (...)

* Autor : Fernando Pessoa

Atardecer en la playa

Atardecer en la playa

Atardece en la playa. El cielo enrojecido reflejado en el mar de plata. Entre la espuma, descalza, viene mi amada. Nuestros cuerpos son imanes. Igual nuestras almas. Unidos en abrazo al cielo claman.

* Autor : Modesto Acosta (Almería)

El viento y el alma

El viento y el alma

Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.

Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.

Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.

* Autor : Luis Cernuda

Te quiero

Te quiero

Te lo he dicho con el viento,
Jugueteando tal un animalito en la arena
O iracundo como órgano tempestuoso;

Te lo he dicho con el sol,
Que dora desnudos cuerpos juveniles
Y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
Frentes melancólicas que sostienen el cielo,
Tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
Leves criaturas transparentes
Que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
Vida luminosa que vela un fondo de sombra;

Te lo he dicho con el miedo,
Te lo he dicho con la alegría,
Con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
Más allá de la vida
Quiero decírtelo con la muerte;
Más allá del amor
Quiero decírtelo con el olvido.

* Autor : Luis Cernuda

Tan Dao Vien

Tan Dao Vien

Foto enviada por Rafael Masedo para EDICIONES GUALLAVITO

:)

Viceversa

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa

* Autor: Mario Benedetti

Chocolaterapia :)

Chocolaterapia :)

Para todos los amigos guallavitos que están de exámenes y especialmente para Maribel.
MUCHA SUERTE, un besazo :)
Comell@ Firmet

Gruñéndole al mal día

Gruñéndole al mal día

Hoy tengo MUY mal día. El cúmulo de trabajo, el frío y un terrible dolor de garganta con el que trago desde hace días me tienen comedestruida.

La verdad es que no tendría que haber venido a trabajar, estoy pensando que debería haberme quedado en la camita y ZzzzZzz. Y luego a media mañana, después de un largo, pausado y delicioso desayuno, haber mandado un e-mail a la empresa que dijera una cosa así:

Querido jefe

Lamentablemente, hoy no puedo ir al trabajo debido a que hay veinte centímetros de nieve en mi casa lo cual me imposibilita para ir a trabajar.

(Adjunto foto de la situación en el e-mail) ...

*

Que paséis mejor día que el que estoy teniendo yo. Y que la ola de frío polar que está azotando la península no os fastidie el fin de semana que nos viene por delante.

Comella Firmet

What You Waiting For?

What You Waiting For?

Vuelve Gwen Stefani, esta vez en solitario y pegando más fuerte que nunca. Os recomiendo enérgicamente su "What You Waiting For?". La rubia sigue demostrando no sólo que era el alma de "No Doubt" si no que además es una artista con un potencial inacabable. Os invito a descubrir - si es que no la conocéis ya - a una de mis cantantes favoritas. Aquí tenéis su último video musical, para mi gusto, simpático y realmente original.

VER VIDEO

El poderoso

El poderoso

Desde luego él era el jefe, de eso no había duda. O al menos era lo que se le dejaba creer. Él pensaba que dominaba la situación. Que lo tenía todo controlado. Yo, a fin de cuentas, no era nadie en su inmensa estructura … En su organización, tan perfecta.

Era uno más, eso sí.

Supongo que para él era insignificante, pero no nos vamos a engañar, a la vez necesario. La verdad es que yo estaba muy harto de esa situación. Llevaba días planteándome salir de allí. Dar el gran "campanazo", por así decirlo … Estaba a punto de explotar. No estaba nada a gusto y aquello no se iba a sustentar mucho tiempo más.

Aunque claro, no podía dar la nota así por las buenas, tenía que controlarme. Aquella semana había sido muy mala, habían habido muchas tensiones. También había que ser un poco comprensivo, el hombre casi no había ni comido, había estado muy estresado y nervioso gestionando multitud de detalles para una reunión muy importante, que precisamente en ese momento estaba acabando. Y claro, no era buena ocasión para una cosa así. Estos temas era mejor tratarlos en privado.

Mientras, el hombre disimulaba, pero sabia perfectamente que yo estaba al limite de mi aguante, seguro que me lo había notado. Pues yo era transparente. Era un de mis tantos defectos de mi ser... No podía disimular. Supongo que él estaría nervioso porque de sobras se lo estaría viendo venir, no era tonto. De repente se empezó a inquietar un poco más, se sonrojó levemente incluso. Estaba incomodo.

Yo me crecí entonces. Podía ser insignificante en su vida pero si decidía despedirme de una forma poco discreta sé que él querría que se le tragara la tierra ya que quedaría realmente mal delante de sus nuevos clientes. ¡Menudo era el tío! Ego centrista y presumido … Egoísta. Un nuevo rico, alguien que sólo pensaba en quedar bien y en el qué pensarán.

Yo sabía de otros compañeros que se habían despedido con poco estilo y haciendo mucho ruido … Echando pestes … Pero nunca ninguno delante de tanta gente y en una situación tan comprometida. Yo podía darle entonces una lección … De hecho mi forma natural de ser y de actuar era más fuerte que mi voluntad … Y quizá por mucho que lo intentara al final no podría contenerme. ¡Menudos aires de grandeza tenía yo también!

La reunión marchaba bien. Eso seguro. Estaba siendo un éxito total. Pero él no las tenia todas consigo. A medida que pasaban los minutos su incomodidad e inseguridad iban creciendo, yo entonces estaba tan salido que ya me importaba todo un pimiento. Si la “liaba” le serviría de curita de humildad … Aprendería que no todo se puede controlar en esta vida … Que algo puede fallar, que se han de cuidar todos los detalles. Y que aunque no me tuviera en cuenta podía estropearle el día y la existencia con un solo desaire mío.

Yo sabía que apretaba el culo (con perdón de la expresión), sus ojos estaban fuera de órbita, le sudaban las manos. No sabía ni como ponerse en la silla. Una gota de sudor enorme empezó a resbalarle por la frente, haciendo esquí alpino en sus entradas. Le había cambiado la cara. Él sentía que yo la “haría” muy gorda, su intuición era un hecho.

Yo no podía con mi alma. Él pensó que levantándose y paseando por la sala se le pasaría el mal rato. Yo estaba en mi salsa, disfrutando. Y estaba tan a punto de caramelo que no pudo pasar un segundo más cuando, antes de que él pudiera volver a sentarse dejara ir el pedo más escandalosamente sonoro y putrefacto que se había tirado en mucho tiempo.

Y ese fue mi final, un claro ejemplo de la triste vida de cualquier gas, como yo.

* Autora: Comella Firmet

Por ella

Por ella

22 de Mayo de 1996.

Olvidado diario:

Hoy por fin, voy a volver a ser yo mismo, el yo de antes, sí, en este preciso instante puedo jurar que no voy a dejar de escribirte nunca más, porque por fin me he dado cuenta de que no me podía seguir haciendo tanto daño a mí mismo, bueno..., a mí mismo y a mis seres queridos.
La he abandonado, voy a comenzar una nueva vida sin ella, porque puedo hacerlo, estoy seguro de ello. Quizás suene un poco cruel, después de lo que hemos pasado juntos, pero es lo que más me conviene sin lugar a dudas, sí... Ahora sí que no tengo ninguna duda, la cruel era ella que me hacía la vida imposible sin que me diera por aludido, me hacía enceguecer y me apartaba de todo lo que quería, y quiero..., además me engañaba... Encima me engañaba, la muy..., me enzurronaba, me hacía creer que todo iba a ser mejor a su lado, se aprovechaba de mi desdichada situación y me hacía olvidar de mis espeluznantes y tristes problemas con su consuelo. Me atrapó, y de qué manera..., me sedujo como el diablo nos seduce con sus mañas, con todas sus armas: Su olor, su textura, sus vivos colores y sus formas...

Me hacía olvidar, lograba que me sintiera distinto, mucho menos desgraciado sobretodo... Yo pensaba entonces que ella había sido creada y pensada para mi boca, para mis labios que como si estuvieran poseídos la buscaban en todos los rincones. Primero todo empezó como un juego, pero con el tiempo, sólo le era fiel a ella, me olvidé de mi estupenda esposa, le hice tanto daño..., la dejé..., la dejaba sola por las noches mientras yo hundía mis gozos y pensamientos en el regazo de la otra. Con los días empecé a cambiar, me había vuelto otra persona. Y ella, para que no me cansara nunca, para que no la aborreciera, se citaba conmigo a distintas horas del día, en lugares insospechados, y cambiaba a menudo de imagen, jugaba a este juego porque vio que le daba resultado y me retenía a su lado. Un día iba de rubia, otro me provocaba teñida de rojo burdeos, muchas noches se mostraba fría, otras..., se me calentaba sola, sin casi darme cuenta, pero no por eso dejó de tenerme atrapado con su característico magnetismo. Cada noche acudía a su terreno, noche tras noche, algunos días como te he explicado antes, la veía a otras horas, pero no tardó en exigirme que quería más, que me quería para ella sola, a todas horas, querías poseerme en cuerpo y alma..., yo cedí a sus encantos nuevamente. No iba al trabajo, no jugaba con mis hijos, me cambió aún más el temple, sobre todo cuando no estaba con ella, y cuando lo estaba no era yo...
Incluso pensé en el divorcio, quería separarme de mi esposa..., pues no podía vivir sin la otra, loco andaba a su encuentro, sin pensármelo, y era feliz. Por unas horas era feliz, luego..., más tarde me daba cuenta de que quizás me estaba equivocando, y la idea del divorcio tenía menos furia en mis pensamientos. La vida me hacía daño, y ella era la única que me albergaba y me comprendía, ¡hum!, la única que me endulzaba, ella me recogía y me emborrachaba con su dulce miel. No era amor..., pero la deseaba como un desquiciado, que equivocado estaba diario, como pude caer en su trampa. ¡Cuántas cosas he dejado por ella, he tirado mi vida por el maldito retrete! ¿Cómo voy a recuperar a mi mujer ahora? ¿Y a mi familia?
Pero ya está, ya se han acabado esos días en que sólo me importaba estar con ella, a solas o con más gente, daba igual, pero no sin ella. Lo que más me gustaba es que nunca me pedía explicaciones de ningún tipo, nunca, ella se apoderaba de mí sin preguntar nada, accedía siempre a mi voluntad y a mis deseos..., me embriagaba tanto...
Pero hoy, hoy por fin puedo decir que la he dejado... He dejado la bebida.

* Autora : Comella Firmet

Y dejó escapar el tren

Y dejó escapar el tren

Era una de esas mañanas que todos hemos podido tener alguna vez, posiblemente. Una de esas en la que vas caminando por la calle medio dormido, con las legañas y los calcetines del revés. Cabreado todavía con el despertador "made in Japan" y su titititiiiii toca narices.
Puede que después de darnos el gustazo de machacarlo con un golpe fiero y despiadado y con un:

- ¡Ostia! Calla yaaaaaaa …

Y después de pensar "cinco minutos más cinco minutos mássssss , sólo cinco minutos… ZzzZzz", y luego dormirnos, claro. Y dar entonces una buena justificación a dichas legañas y a esa cara de Póker de "no me hables que te muerdo", nada más entrar en la oficina. Y para colmo tener que ir esa misma tarde a comprar otro. Sin otro remedio … Luego al oírlo sonar a la mañana siguiente no saber cual de los dos era más asqueroso y desagradable.

Sí , quizás fuera una de esas. Una de tantas mañanas en las que Berenise había salido a la calle después de haber realizado casi sin saber cómo todos los procesos autómatas de cada día para salir "tan ella" de casa.

Una de esas mañanas en las que subes al tren… y lo ves. De repente… Uno de esos momentos mágicos en que tienes la visión más encantadora del corto y escaso día, que resulta ser la dosis de "marcha" que un café de Colombia no te podría dar ni de broma.

Él…

Con esa pose tan sensual, esa mirada que te hace renacer y sentir un cosquilleo eléctrico por todo el cuerpo. Con esa sonrisa que prometen todos los anuncios de dentífricos, con su chaqueta de piel marrón , entallada, con clase y no precisamente de "cordero de la meseta".

Y entonces…

(Intenciones y pensamientos - Berenise)

Es él. ¡Seguro! El padre de mis hijos. ¡ La persona que he estado esperando toda la vida !

¡Ui!

Me ha mirado.

(Narración - vista por Berenise)

Ahora él baja la cabeza y después me vuelve a mirar, dos segundos, tres… Me continua mirando… Ohhh. Pero yo no le puedo aguantar la mirada. Hago ver que miro por la ventana, me hago "la loca" como si él no me importara, como si el hecho que se hubiera fijado en mi me fuera del todo indiferente.

Mierrrrr - da.

Me acaba de pillar, me ha enganchado en plena repasada. Yo me miro las uñas. Él me mira de nuevo ahora, lo sé porque puedo sentir su mirada clavada por cada rincón de mi cuerpo. Me estremezco. Intento con valor aguantarle la mirada ahora… Pero acabo de nuevo mirándome la abuelita del asiento de al lado.

¡No soy capaz!

¡Me digo a mi misma que soy una idiota! Que así no se va a ningún lado. ¡De seguir así me quedaré para vestir santos! Ya me lo dice mi padre… Se me va a pasar el arroz.

Me gusta mucho. Pero no sé como iniciar una conversación con él. Ni que estrategia utilizar para que ésta anécdota no se quede sólo en eso. Me parece que yo también le gusto ¡Pero claro! Adivina…

…

Han pasado unos cinco minutos, supongo.

Él ya no me sigue el juego. Bien… Me lo he buscado. A éste paso la próxima Navidad tendré que seguir aguantando la fatídica pregunta de mi tía Enriqueta entre canalón y canalón "¿Nooo tienes noviooo?"

Falta muy poco para mi parada … Me bajaré enseguida.

No falta nada para mi parada.

La están anunciando ahora.

Yo me levanto, presumiendo con gesto delicado y coqueto. Paso por delante de él que aún sigue sentado y me mira con esa sonrisa. Pero… Sorpresa! Ahora se levanta.

¡Ja! Resulta que él también baja en la misma estación que yo.

… Quizá sea mi última oportunidad.

Él tiene la intención de salir por otra puerta. Justo la continua a la mía. Yo me lo miro embobada. El tren empieza a frenar.

Ahora frena del todo de una manera brusca.

Me balanceo…

Me sonrojo y seguidamente me preocupo porque no me haya mirado dos segundos antes pues la fuerza de la frenada casi me hace caer y un poco más y me como una barra de acero… Aún así yo sigo con mi pose de mujer fatal.

El avisador de las puertas indica que ya se pueden abrir. Alguien aprieta el botón y la mía se abre. La de él también.

Yo bajo, él ya ha bajado y va caminando delante de mí…

Lo seguiré - pienso. Iré detrás suyo y no lo perderé de vista.

Acelero el paso, intento caminar más deprisa y acercarme a él. Lo miro por los espejos del tren. Él no se da cuenta. Y cada vez camina más deprisa, no por mi… Supongo que tiene prisa.

Yo voy detrás soplando, no estoy en muy buena forma.

Me encantaría tocarle delicadamente la espalda y decirle algo bonito… O quizás gracioso y cautivador… Incluso presentarme con algo ingenioso. Pero si no he sido capaz de aguantarle la mirada aún menos de hacer una cosa así… Me resigno. Me compadezco… ¡Qué ilusa!

Pero lo seguiré, lo sigo sí. ¡Si lo seguiré hasta el fin del mundo!

Él gira por la calle Petrixol… Yo he de ir justo en la otra dirección. No lo sigo. ¡Ni de broma!

Llego tarde al trabajo.

* Autora : Comella Firmet

Mar adentro

Mar adentro

Mar adentro,
mar adentro.

Y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.

Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo,
es como penetrar al centro del universo.

El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.

Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras
'más adentro', 'más adentro'
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.

Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.

*Autor : Ramón Sampedro
De la película "Mar adentro" de Alejandro Amenábar

VER TRÁILER DE "MAR ADENTRO"

Bridget Jones : Sobreviviré

Bridget Jones : Sobreviviré

Os invito a ver el "trailer" de la segunda parte de un diario personal muy peculiar ;) "Bridget Jones the edge of reason"

No sé que tal será la película pero el video promocional saca más de una sonrisa. Al igual luego resulta que soy de risa fácil y la película no vale nada. Total: Con un poco de suerte si tengo tiempo la veo este fin de semana y el lunes os cuento qué tal. Lo que si que puedo asegurar de momento es que la banda sonora es igual de genuina que en la primera entrega del diario de la inglesa.

El "trailer" que os adjunto a continuación está en inglés, (oh my God) pero tampoco hace falta tener el "advance" para entender más o menos de qué va el chiste y más si se ha visto la primera parte.

Feliz fin de semana guallavitos (Ya parezco la Igartiburu)

Comella

Ver el trailer