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Guallavito presenta la cena cuentista del verano 2005

Guallavito presenta la cena cuentista del verano 2005

Como cada año (aunque este verano ha sido un poco más tarde de lo normal) los miembros y amigos de la página El Cuentista se reunirán el próximo sábado 16 de julio para cenar. Este año con la particularidad de la suma de Ediciones Guallavito al evento. Ya que esta página es la hermana pequeña y pijotera de "El Cuentista", cual lleva más de 5 años echándole cuento en la red.

La cena se celebrará en el mismo restaurante del año pasado, pues gustó muchísimo en todos los aspectos : Atractivo y extenso menú a un precio inmejorable, ambiente acogedor, fácil localización y mesa sin previa reserva (lo cual me facilita bastante las cosas porque siempre hay alguno/a que se retracta a ultima hora). El restaurante en cuestión es:

Les Quinze Nits
Plaça Reial, 6

(Línea y parada de metro : L3, Liceu )

*

Nos encontraremos en la fuente de la Plaça Reial a las 20.30 horas de la tarde, ya que como no reservan y habitualmente hay cola para entrar no nos tengamos que esperar al segundo turno para cenar.

Si os interesa venir y pasar un rato entrañable a la par que divertido no dudéis en confirmarme vuestra asistencia llamándome al móvil o bien mandándome un e-milio a : firmet@yahoo.es

Para cualquier duda o pregunta, lo mismo os digo.

Un beso y nos vemos pronto ;)

Comella Firmet (elcuentista)
La cuentista mayor
*
El Cuentista
Ediciones Guallavito

Rituales para la noche de San Juan

Rituales para la noche de San Juan

23-24 DE JUNIO SOLSTICIO DE VERANO Y DE INVIERNO

Los antiguos celtas llamaban Alban Heruin a este festival y su principal significado era el de celebrar el instante en el que el Sol se hallaba en su máximo esplendor, cuando duraba más tiempo en el cielo y mostraba su máximo poder a los hombres, y al mismo tiempo, el día en que empezaba a decrecer en el Solsticio de Invierno.

Para conmemorar y al mismo tiempo para atraer su bendición sobre hombres, animales y campos, se encendían grandes hogueras. Este festival se lo asocia a rituales destinados a obtener pareja o a conservarla.

Son innumerables los rituales propios de la Noche de San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en torno a la glorificación del fuego. De hecho, este es el festival del fuego por excelencia. Realmente la noche del solsticio es la del 21 de Junio aunque la Iglesia la ha adaptado a la festividad de San Juan.

De igual forma, la presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad.

El apelativo de "Verbena" a esta fiesta se lo dio la costumbre practicada en algunos lugares por las jóvenes casaderas de ir a recoger verbena a las doce de la noche en la víspera de San Juan, creyendo que con ello conseguirían el amor del hombre deseado por su corazón.

Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.

Otra de las tantas costumbres es aquella en que las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego. Las guirnaldas se guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.

Algunos grupos para finalizar las ceremonias se introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.

* Texto extraído de: Cometa Magico

A la pata coja --- Chus Alonso Díaz-Toledo

A la pata coja --- Chus Alonso Díaz-Toledo

En las mañanas que hablan a oscuras
apoyo mi cuerpo a favor del viento.
Cuando las respuestas no tienen pregunta,
propongo un axioma con la brevedad
del verano en una sonrisa regalada al mar.
Resucitar muertos de risa
sería una solución a tanto vivo en la pena,
o colgar del techo del cielo una nube
que no deje de llover agua fresca
sobre el infierno del suelo.
Es verdad que los días comunes tienen acera,
y que las ventanas de la vida
no deben ser sólo las que asoman
a nuestra calle de ahí afuera.
Es real que no suelen ser verdades
las que se cuentan a voz en grito,
y mentira que alguna vez tenga perdón
dejar en “paso”, el caminar que llega a ti.

* Autor : Chus Alonso Díaz -Toledo (Pokito)

El verano ya está aquí

El verano ya está aquí

Bienvenidos al verano guallavito ;)

*

A UNA LETRA

Cuando escribes, tu letra se parece a tu calma
al colgar la ternura de la mórbida erre
y al achicar los nombres hasta el mismo tamaño
de la voz de retoño con que pides, preguntas.
Es tu letra un riachuelo, peregrino de mares,
un manantial que brota sin pedirte permiso
de un oculto venero con verdades antiguas.
Son amigas del orden tus graves consonantes
y la vocal te nace con olor a violeta.
Se desparrama un mundo en tus eses finales
y todo se hace limpio cuando escribes un punto.
Déjame que acurruque mi dolor en tu letra
y que subido al cuenco de la uve graciosa
escudriñe el misterio de esas olas marinas
con que las emes caen rendidas en la arena.
¡Qué mimado misterio ocultan tus palabras,
esas flores azules de tu tinta secreta!

* Autor : Pedro Miguel Lamet

Para un lunes diferente

Para un lunes diferente

Ahí va un regalito musical para empezar la semana con una actitud Morcheeba.

Whats Your Name - Music Video

Los habitantes de la casa - Javier Lázaro Sanz

Los habitantes de la casa - Javier Lázaro Sanz

Informe remitido por el agente ---- el día 3 de marzo de 1985

El domingo no salieron; durante todo el día se movieron con pesadez y silencio por el calor de la casa, mal vestidos, tendiendo hacia los rincones frescos y semioscuros, donde marcaban su presencia con gruesos diarios de la mañana.

El domingo anterior tampoco habían salido, ni durante la semana que medió entre ambos días. Tampoco la semana anterior. En realidad, según los pocos datos que se conocen de esta confusa historia, la pareja llevaba más de diez años – y menos de veinte – encerrada.

La casa podría haber sido un mundo aparte sin contacto con el exterior, si no hubiera sido por los periódicos. Los moradores se alimentaban con las latas de conservas que estaban almacenadas en la despensa. El agua para beber, lavarse, etc. se la proporcionaba un río subterráneo que afloraba en el salón. Nada parecían necesitar más allá de la vivienda y los enseres contenidos en ella.

Sin embargo, cada mañana entraba un diario por una rendija de la puerta que daba a la calle. Jamás llegó ningún recibo a la casa; no se sabe quién solicitó la suscripción ni quién la pagaba. Misteriosamente, iban apareciendo los periódicos con puntualidad. Estos diarios constituían un elemento de suma importancia en la vida de los habitantes de la casa. Eran su único contacto con el exterior, contacto que incluía un flujo de entrada – a través de la rendija que ya he mencionado – y otro de salida – a través de las cañerías, cloacas, etc. Aparte de este vínculo, daban varios usos a los periódicos. En primer lugar, los leían para obtener información del mundo y asegurarse de que éste seguía existiendo más allá de su estrecho hábitat. Además, les proporcionaban una ocupación: confeccionar un álbum con las noticias – habitualmente, no más de una por edición – que ellos considerasen que tenían importancia. Como la selección se realizaba sin seguir ninguna pauta fija, esto les llevaba todo el día y les sumía durante horas en silenciosas reflexiones. Por último, una vez que habían recortado y guardado las noticias escogidas, usaban el resto del periódico como papel higiénico, con la ventaja que esto suponía: la satisfacción de mancillar los retratos de personas que se creían importantes.

Con estos elementos habían construido la rutina que ya duraba más de diez años, pero menos de veinte. Poco más sabemos de estos sujetos. No se ha podido constatar la edad de él, ni la de ella. Las pocas personas que dicen haberles visto difieren sustancialmente en la descripción de sus rasgos físicos.

Cabe también preguntarse la relación que había entre los dos. Al parecer, no hablaban mucho entre ellos. Hay quien afirma que no se dirigían la palabra en absoluto: esto es imposible de confirmar. Sí parece probable, según los testimonios, que, en sus idas y venidas por la casa, se cruzaban sin apenas fijarse en el otro. Sin embargo, parece que sentían el uno por el otro una especie de pasión discreta, si tal cosa es posible. Algo que se podría calificar de recóndito. Según las palabras de un vecino: “Un gran amor... al que no daban mayor importancia”. No consta que hubiera encuentros sexuales entre los dos. Si los hubo, cabe imaginarlos intensos pero silenciosos.

El domingo no salieron de la casa. El lunes, en algún momento de sus respectivas rutinas diarias, ambos tuvieron la sensación, por primera vez, de que llevaban haciendo lo mismo durante toda la vida. Estuvieron atareados todo el día seleccionando las noticias del periódico, deteniéndose sólo para comer y para atender a otras necesidades fisiológicas. Él revisó las secciones de nacional, deportes y necrológicas. Ella, el resto del periódico. Por la noche, sin consultarse, abrieron la puerta de la casa y salieron al exterior. Él se fue hacia el norte, ella hacia el sur. No se supo más de ellos, pero parece improbable que volvieran a encontrarse.

Los periódicos siguieron amontonándose durante varias semanas a la puerta de la casa.

Respuesta de los superiores de ---- al informe anterior, en la que se exponen ciertas dudas acerca del mismo:

Tras leer su comunicación del día 3 de marzo, nos gustaría que aclarase los siguientes puntos:

1. ¿Cómo es posible que un río subterráneo aflore en medio del salón de una casa sin afectar la estabilidad de la construcción?

2. Sus fuentes no pueden proporcionar datos básicos acerca de los moradores de la casa, tales como su edad o sus rasgos físicos. Cabría suponer, por lo tanto, que ni les conocían ni habían mantenido contacto con ellos. Sin embargo, usted afirma, sin dudas aparentes, que estas personas sentían satisfacción al ensuciar los retratos que aparecían en los diarios, que se amaban, y que cierto día ambos tuvieron la sensación de que “llevaban toda la vida haciendo lo mismo”. ¿Cómo pudo obtener información acerca de cuestiones tan íntimas?

3. ¿Cuál es la utilidad de este informe?

Respuesta del agente ---- a la comunicación de sus superiores en la que se exponían ciertas dudas relativas a su informe del día 3 de marzo:

Trataré de contestar a las preguntas que se me plantean en la medida de mis posibilidades. Espero que mis respuestas sean satisfactorias.
1. No me consta que el río no afectase a la estabilidad de la casa. Sólo puedo afirmar que ésta se mantuvo en pie durante más de diez años, sin necesidad de reparaciones. Nada más puedo aportar al respecto, pues desconozco la estructura y los materiales de la construcción.

2. Todas las afirmaciones que hago en el informe provienen directamente de mis fuentes: vecinos de la localidad en la que sucedieron los hechos. Todas las afirmaciones que ustedes ponen en duda, por otra parte, han sido confirmadas por varios informadores. Yo fui el primero en sorprenderme por la aparente contradicción: ¿cómo podían saber detalles tan subjetivos y desconocer los datos básicos? Ante esta pregunta, todos se sumían en un mutismo inquebrantable. Téngase en cuenta la naturaleza reservada de los habitantes de la población, de la cual los moradores de la casa en cuestión eran un buen ejemplo, si bien un caso extremo. Por otra parte, no lamento haber sido incapaz de dilucidar esta cuestión. Pude contar la historia, y hay cierta virtud en el misterio. De todas formas, aventuraré dos hipótesis: telepatía, imaginación poética.

3. Todo esto no tiene ninguna utilidad.

* Autor : Javier Lázaro Sanz (PakitoTxokolatero)

:)

:)

" La vida es todo aquello que sucede mientras te empeñas en hacer otros planes "

John Lennon

Anoche me abracé a tu sueño - María José Sierra

Anoche me abracé a tu sueño - María José Sierra

Anoche me abracé a tu sueño
me dejé dormir en él.
Mi alma ya no se estremece ni siente,
sólo escribe palabras en el miedo
sobre cielos grises y atormentados,
abrigada entre espinas secas.

Retumban voces en mis entrañas
que no dejan reposar tranquila mi vida,
esa lucha constante
por no dejar de sentirme viva.

Llueve.

Tengo los sentidos vagos
inciertos, cansados.

Queriendo, guardo un tiempo
donde pueda retener
apenas un mínimo instante
para volver a rozar tu alma
y adentrarme en ella sin cuerpo.

Sin querer, guardo un espacio
dentro de un recuerdo,
donde no pueda olvidar
el olor de tu piel sobre mi piel,
ni aquellas caricias
que me hicieron temblar
en esa tarde oscura de tormenta
que sólo yo soñé.

Anoche escribí cientos de palabras.
Cuándo duele, no sé cómo
salen a miles.
Y hoy vuelve a doler
fuerte, hondo.
Ya vuelan lejos de aquí
cerca de donde tu paso sigue al mío
hasta llegar a ese camino
donde comparten sus hojas secas,
su viento muerto, su lluvia fresca.

Se olvidó tu boca de mi nombre
se perdió tu calma entre mis ganas
no encontré tu olor entre mis besos.
Ya sólo queda un ángel en tu infierno.

* Autora : María José Sierra (Perseida)

Una nana - Luis Tamargo

Una nana - Luis Tamargo

El mar cantaba olas...
Y se bañaba la tarde salada
entre suspiros de espuma.
Me pareció oír tu nombre,
mas solo silencio escuchaba.
Era un beso de arena mojada,
era el agua que amaba
tu corazón de sirena.
Eras tú, mi luna del alma !

* Autor : Luis Tamargo

Gota - Chus Alonso Díaz -Toledo

Gota - Chus Alonso Díaz -Toledo

Comienza a resbalar la gota por el cristal,
y no sabe que se deja la vida en él,
en la transparencia que esconde a la muerte
bajo la soledad plana de arena fundida en ola.
Deja su huella un rastro, que es memoria,
y brillos de serpiente sobre recuerdos mates,
en un camino que suda lágrimas de zafiro
hacia el seco final de su vida mojada.
La gota no se rebela ante su futuro cierto,
conoce que lo efímero es irremediable,
y su ambición no es otra que la de la levedad
con la que se sueña en la frontera del sueño.
No tiene tiempo para fijar su propio reflejo,
ni espacio donde guardar una última esperanza,
pero no deja de ser gota azul, transparente de blanca,
hasta que se hace aire eterno de nubes de cielo.

*Autor : Chus Alonso Díaz -Toledo (Pokito)

Narciso y la flor

Narciso y la flor

Una de mis leyendas favoritas, la cual quiero compartir con todos vosotros, me ha inspirado en muchos de mis relatos, y aunque hay muchas versiones, quizá esta es la más fiel a la que leí por primera vez.

EL MITO DE ECO Y NARCISO

Eco era una joven ninfa de los bosques, parlanchina y alegre. Con su charla incesante entretenía a Hera, esposa de Zeus, y estos eran los momentos que el padre de los dioses griegos aprovechaba para mantener sus relaciones extraconyugales. Hera, furiosa cuando supo esto, condenó a Eco a no poder hablar sino solamente repetir el final de las frases que escuchara, y ella, avergonzada, abandonó los bosques que solía frecuentar, recluyéndose en una cueva cercana a un riachuelo.

Por su parte, Narciso era un muchacho precioso, hijo de la ninfa Liríope. Cuando él nació, el adivino Tiresias predijo que si se veía su imagen en un espejo sería su perdición, y así su madre evitó siempre espejos y demás objetos en los que pudiera verse reflejado. Narciso creció así hermosísimo sin ser consciente de ello, y haciendo caso omiso a las muchachas que ansiaban que se fijara en ellas.

Tal vez porque de alguna manera Narciso se estaba adelantando a su destino, siempre parecía estar ensimismado en sus propios pensamientos, como ajeno a cuanto le rodeaba. Daba largos paseos sumido en sus cavilaciones, y uno de esos paseos le llevó a las inmediaciones de la cueva donde Eco moraba. Nuestra ninfa le miró embelesada y quedó prendada de él, pero no reunió el valor suficiente para acercarse.

Narciso encontró agradable la ruta que había seguido ese día y la repitió muchos más. Eco le esperaba y le seguía en su paseo, siempre a distancia, temerosa de ser vista, hasta que un día, un ruido que hizo al pisar una ramita puso a Narciso sobre aviso de su presencia, descubriéndola cuando en vez de seguir andando tras doblar un recodo en el camino quedó esperándola. Eco palideció al ser descubierta, y luego enrojeció cuando Narciso se dirigió a ella.

- ¿Qué haces aquí? ¿Por qué me sigues?

- Aquí... me sigues... -fue lo único que Eco pudo decir, maldita como estaba, habiendo perdido su voz.

Narciso siguió hablando y Eco nunca podía decir lo que deseaba. Finalmente, como la ninfa que era acudió a la ayuda de los animales, que de alguna manera le hicieron entender a Narciso el amor que Eco le profesaba. Ella le miró expectante, ansiosa... pero su risa helada la desgarró. Y así, mientras Narciso se reía de ella, de sus pretensiones, del amor que albergaba en su interior, Eco moría. Y se retiró a su cueva, donde permaneció quieta, sin moverse, repitiendo en voz queda, un susurro apenas, las últimas palabras que le había oído... "qué estúpida... qué estúpida... qué... estu... pida...". Y dicen que allí se consumió de pena, tan quieta que llegó a convertirse en parte de la propia piedra de la cueva...

Pero el mal que haces a otros no suele salir gratis... y así, Nemesis, diosa griega que había presenciado toda la desesperación de Eco, entró en la vida de Narciso otro día que había vuelto a salir a pasear y le encantó hasta casi hacerle desfallecer de sed. Narciso recordó entonces el riachuelo donde una vez había encontrado a Eco, y sediento se encaminó hacia él. Así, a punto de beber, vio su imagen reflejada en el río. Y como había predicho Tiresias, esta imagen le perturbó enormemente. Quedó absolutamente cegado por su propia belleza, en el reflejo. Y hay quien cuenta que ahí mismo murió de inanición, ocupado eternamente en su contemplación. Otros dicen que enamorado como quedó de su imagen, quiso reunirse con ella y murió ahogado tras lanzarse a las aguas. En cualquier caso, en el lugar de su muerte surgió una nueva flor al que se le dio su nombre: el Narciso, flor que crece sobre las aguas de los ríos, reflejándose siempre en ellos.

Leyenda de la mitología griega
Imagen : Zydówka de Wieslaw Walkuski

Poesía visual

Poesía visual

Buenos días.

La lluvia amarilla (fragmento)

La lluvia amarilla (fragmento)

" Fue el principio del fin, la iniciación del largo e interminable adiós en que a partir de entonces, se convirtió mi vida. Como la luz del sol, cuando se abre una ventana después de muchos años, rasga la oscuridad y desentierra bajo el polvo objetos y pasiones ya olvidados, la soledad entró en mi corazón e iluminó con fuerza cada rincón y cada cavidad de mi memoria. "

* Autor : Julio Llamazares
Fotografía de Juan Calvo

¡Por fin es viernes! - Pablo De Aguilar González

¡Por fin es viernes! -  Pablo De Aguilar González

(2º Premio Certamen Relato corto del centro Emilia Pardo Bazán, Murcia)

Por fin era viernes. Después de una semana de duro trabajo César Vivó estaba en casa. Los viernes siempre se sentía de buen humor. "Todo el fin de semana por delante", pensaba mientras entraba en la cocina dispuesto a prepararse algo de cenar. Al entrar en la cocina se dio cuenta del desastre que tenía en el fregador mientras se sonreía. "Antes no pasaba esto" Se dirigió al fregadero, apartó un poco los cazos para meter la mano entre ellos con cuidado, pues podría cortarse con algún cuchillo, para llegar a un plato. Sacó el primer plato que alcanzó con las yemas de los dedos, lo enjuagó un poco con agua y lo puso al lado de la encimera. Se dirigió al frigorífico, cogió un huevo y, como pensándolo un poco mejor, tomó otro. Cascó el primero en el borde del plato que acababa de enjuagar, lo abrió con las dos manos y observó como caía la yema naranja y reventona. Luego cascó el otro y, con un tenedor, comenzó a batirlos, produciendo el característico tintineo. De momento miró hacia arriba, como intentando escuchar algo, y se dio cuenta del silencio que había en casa. Se dirigió a la radio que tenía en la mesa de la cocina, la encendió, sintonizó una emisora musical y puso el volumen como a él le gustaba que se oyera la música: bien alta. Comenzó a hablar una locutora. No supo bien cuál era, pues, para él, todas las locutoras de radio tenían la misma voz. Volvió hacia la encimera y siguió batiendo los huevos. Mientras observaba la yema y la clara mezclándose, adquiriendo un color amarillento, le vino a la memoria un polo que se había comprado hace años del mismo color. "Que bien me sentaba aquel polo", pensaba. "Recuerdo que la dependienta estaba como un tren. ¡Y que voz tenía!. Era muy profesional esa chica, me sacó polos de todas las tallas y colores para que me probara. ¡Que paciencia!. Estuve casi una hora probándome. Empecé por el naranja que a mi me gustaba, pero el maniquí tenía mucho mejor cuerpo que yo, así que, la dependienta, muy eficiente, me trajo otros modelos. Yo creo que ese polo color huevo fue el último que me probé. A mi no me convencía demasiado pero María... ". En el momento que le vino a la mente María, sacudió la cabeza, como si le estuviera rondando un mosquito por el oído y volvió a fijarse en el plato. Los huevos estaban ya suficientemente batidos, se dirigió al armario donde guardaba las sartenes, se agachó para buscar una por costumbre, pero al mirar dentro del armario, sólo había una. El resto estaban en el fregadero, junto a los cazos, platos y cubiertos de esa semana. "Qué tonto", sonrió para sí. Cogió la única sartén que le quedaba limpia, la puso sobre el fuego, buscó la caja de cerillas y la encontró al lado del fregadero. Debió desbordarse algo de agua cuando buscaba el plato, con tan mala suerte que fue a parar a la caja de cerillas y ésta estaba húmeda. No le importó, buscó una cerilla seca, la acercó al cigarro que tenía entre los labios y observó cómo el fósforo silbaba mientras una llamarada amarilla lo consumía y un humo de olor salado inundaba la pituitaria de César. Arrimó la cerilla al fogón, giró la llave del gas. De repente salió una llama azulada. "Ese azul es el que tenía el camping gas cuando fuimos de acampada a pirineos. ¡Que frío hacía!. Pusimos a hervir una olla con agua para calentarnos con el vapor. ¡Mira que no haber hecho un fuego!. Y ahí estábamos, envueltos en mantas, con las manos sobre el vapor. ¡Como no entraríamos a las tiendas antes!. Tanta timidez y luego tanto desfogue... ". Puso la sartén sobre la lumbre y la roció con un poco de aceite. Esperó un rato a que éste se calentara mientras escuchaba la música que ponían en la radio.

- Ahora vais a escuchar "Seasons Change" de Anastasia - Decía la locutora sin haber dejado terminar el tema anterior.

"No está mal esta canción", pensaba César mientras movía con torpeza las caderas intentando bailar. "Y la cantante mucho menos".

Cogió el plato con los huevos batidos y derramó éstos poco a poco sobre el aceite hirviendo. Las claras, con el aceite chisporroteante, comenzaron a hacer ruido y el aroma de la futura tortilla comenzó a subir hasta el olfato de César. "Qué tranquilo estoy", se decía. "Con la música como me gusta... Usando la sartén que quiero.. Pero... Entonces... ¿Por qué tengo este sentimiento de desasosiego dentro?. ¡Cuidao, Cesar, que se te quema! ". Movió el huevo cuajado del fondo y fue derramando el que seguía líquido hacia los lados, dándole forma a la tortilla. Cuando estaba bien cuajada, apagó el fuego, la vertió sobre el plato, cogió unos cubiertos del cajón... "Voy a tener que fregar algo. Ya no me queda casi nada limpio", partió un trozo de pan con las dos manos y se lo llevó todo a la mesa de la cocina. Cortó con el tenedor un trozo de tortilla y se lo llevó a la boca. "¿Recuerdas la primera tortilla que hiciste?", se reía él solo. "¡Qué desastre!. Casi salimos ardiendo. Puse el aceite a calentar y se me olvidó que estaba ahí. ¡Qué humareda!. Creo que estuvo oliendo la casa a aceite requemado durante un mes. Y encima, yo, el hombre de la casa, tomando con calma la situación, cojo la sartén tan tranquilo y la pongo debajo del grifo. No se me olvidará nunca el grito que pegó María cuando yo ya estaba abriendo la llave. ¡NOOO!. Hasta el vecino de enfrente se asomó por el patio de luces a ver qué pasaba. Nada, vecino, no pasa nada. Le decía yo sonriendo. Pero gracias a que María ya había tomado control de la situación. ¡Hay que ver!. Yo presumía de tranquilidad, pero ella siempre me solucionaba las papeletas. Con qué calma me explicaba como tenía que hacer las cosas de la casa. ¡Si mi madre me hubiera enseñado antes!. Todos los días metía la pata en algo, pero ella siempre me sonreía, me perdonaba, y me explicaba todo. ¡Qué jóvenes éramos cuando nos casamos!...". En ese momento la melodía que estaba sonando en la radio atrajo su atención:

" Si tú no estás aquí no sé
Qué diablos hago amándote
Si tu no estás aquí, sabrás.... "

- Habéis escuchado "Si tu no estás aquí" de Rossana. Y ahora....

César había dejado de masticar, todavía con el bocado de tortilla en la boca y decía aun sabiendo que nadie le oiría:

- ¿Cómo pude ser tan gilipollas?

Mientras una lágrima le resbalaba por la cara.

* Autor : Pablo De Aguilar González.

¿Qué tal sonreír más? - Por Almena

¿Qué tal sonreír más? -  Por Almena

Escuché esta mañana un programa de divulgación en TVE2. Hablaban de “la sonrisa”. De la necesidad – incluso vital - de sonreír.

Y escucho que, un niño, sonríe unas 90 veces al día. Un adolescente lo hace del orden de 20 veces diarias. Y un adulto ¡ay, un adulto!, apenas llega a las 10 y además sus sonrisas no siempre están originadas por la satisfacción. Y, aunque sabido, me sorprendió escuchar como si acabara de descubrirlo: "en los comienzos de su vida el bebé no puede ver, en cambio sonríe." ¡Cierto, sonríe!. Y es que la sonrisa está motivada por las emociones, viene de dentro, no precisa de estímulos externos.

La sonrisa abre, abre siempre, nunca cierra puertas. Una sonrisa es bien recibida en cualquier situación. Siempre, si es una sonrisa sincera.
Expresamos con una sonrisa emociones muy diversas: timidez, o ironía, o complacencia, o está la sonrisa abierta, o la sonrisa forzada, o la cómplice, o la sonrisa social...

Rompe hielos, abre puertas, crea confianza, destruye barreras. Sin necesidad de tan sólo una palabra.

Pero es que, además, la sonrisa proyecta sus efectos benéficos también en sentido contrario: de fuera a dentro. Encarar el día y sus situaciones sonriendo, recarga nuestras provisiones de confianza y de optimismo.

Recordé aquel poema (¿de quién era?): “Una sonrisa no cuesta nada... (...) si alguna vez encuentras en tu camino a alguien que no sabe sonreír, regálale la tuya. Porque nadie está tan necesitado de una sonrisa como aquél que no sabe darla”.

Pero además, (esto ya lo sabíamos), la sonrisa pone en funcionamiento a 80 músculos de la cara. ¿Que crea arrugas? Siiii claro, sí, sí. Pero... quizá en este caso sea verdad aquello de que “la arruga es bella”. Fruncir el ceño también las crea y... ¡no vamos a comparar!

* Autora : Almena
Visita su web Cosas Nimias

Fotografía de Modesto Acosta (Moaclo)

Fotografía de Modesto Acosta (Moaclo)

"Al amanecer, cuando un ave ensaya el despertar...
empieza el momento de la nostalgia de todo el polvo
al que la muerte ha abandonado."

Nelly Sachs

Un poco de belleza literaria para vosotros

Un poco de belleza literaria para vosotros

La bienvenida (fragmento)

" Un suavísimo temblor corrió inmediatamente por la límpida superficie de las aguas, cual si el ala ligera de la golondrina la hubiese rozado. La noche se volvió más luminosa, la Luna brilló en el firmamento con más fulgentes rayos, y los cantos de los zorzales nocturnos más intensos resonaron. Luego, todo enmudeció."

* Autor : Henryk Sienkiewicz

El lunes me mata

El lunes me mata

Este es el post de los lunes... GñgñgñgñgGGÑ

Un beso y que la fuerza os acompañe para superar este, el primer día de la semana ;)

Comella

La llamada intempestiva - Rosario Barros Peña

La llamada intempestiva - Rosario Barros Peña

Era dulce mi sueño cuando sonó la aldaba.

Un grito se escuchó: ¡Ya sé que estáis en casa!

Me alcé hasta la mirilla, ¡tan chica, tan pequeña!

que sólo pude ver su nariz aguileña

¡Malhaya la mañana (gritó el desconocido)

en que firmé con vos contrato sobre el piso!

Sonome tan extraño aquel fiero alegato

que abrí la puerta al punto, presa de un arrebato.

Y vime ¡Dios me valga! con aquel elemento

que al punto recordome un singular evento.

Preclaro Don Quijote, ¿Perdisteis el camino?

¡Pardiez! ¿que no sabéis que sois mi inquilino?

Yo he firmado contrato con un hombre pequeño,

ceñudo, con barriga, que dijo ser el dueño.

Permito que me supla, y lo hace noblemente.

El dice que no cobra, por mucho que lo intente.

Hoy vengo a demostrarle su singular atraso

¡Pagadme de una vez! O yo denuncio el caso.

Tendiome un pliego escrito, picome con su lanza

Entonces, quien firmó ¿Es el tal Sancho Panza?

Pagad, no hagáis preguntas dejad las vaguedades.

Pasad, le dije al punto, veréis las humedades,

el suelo quebradizo, ventanas que no cierran,

el agua que no corre, los cables que se enredan.

Fijé sobre un papel las mil y una averías

de aquesta mi morada, que a él pertenecía.

En la mano le puse el pliego que había escrito

Mirolo y me gritó, mas no sé lo que dijo.

Le acompañé a la puerta, dejelo en el rellano.

Soy pobre, le expliqué, más no soy resignado.

Cumplid con vuestra parte del pacto, yo os lo exijo,

y así yo cumpliré también con lo que firmo.

Marchose el Caballero, bajó por la escalera,

Rocinante esperaba, aparcado en la acera.

* Autora : Rosario Barros Peña

Nadie escucha (fragmento)

Nadie escucha (fragmento)

" Últimamente, en España, y supongo que también en otros sitios, el aire está tan lleno de palabras que es imposible oír otra cosa que el ruido que éstas producen. Parece como si todos se hubiesen puesto de acuerdo en ahogar con sus palabras las voces de los demás. Desde mi privilegiado estatus de escritor (privilegiado por marginal, que no por otro motivo) he tratado en estos años de sobrevivir al ruido intentando al mismo tiempo hacerme oír. En un país en el que nadie lee y en un tiempo, como éste, en el que nadie escucha, seguramente el silencio es la única postura inteligente y todo lo demás varias palabras condenadas, como todas, a convertirse en ruido. "

* Autor: Julio Llamazares